" 'Gracias, mamá', respondí, y ella me dio un pequeño abrazo." La vida puede ser difícil. A menudo nos llena de momentos extraños y dolorosos, y a veces nos sentimos perdidos sin saber cómo seguir. Pero seguimos adelante porque no podemos retroceder ni quedarnos en el mismo lugar. Debemos seguir la línea recta que la vida nos marca. La única solución parece ser la muerte, pero ¿será realmente una solución o simplemente revertirá el tiempo o nos hará desaparecer? A pesar del inmenso dolor por la pérdida de mi mejor amiga, tenía razones para seguir adelante: por ellos, por Javier y por Emma. Los amaba con todo mi ser. No podía abandonar este mundo solo por ella. En ese día aprendí que el significado de la vida era valioso y que debíamos valorar cada momento de estar vivo y poder respirar.

