32

1027 Palabras

—Ay, Giselle, ahora no podré salvarte de ese matrimonio arreglado —le dije bromeando. —Te dije que a mí me gusta mi prometido. —Tienes razón. Además, cuando me casé con él, puedes quedarte en mi casa. No te preocupes. —Y ese, no puede ser tan bueno de verdad. —Lo hago porque te quiero. Eres mi mejor amiga, tonta. Incluso le caes bien a mis padres. Y eso es un logro —murmuró, y ambas nos reímos. —Pero me conocen desde que soy pequeña. —Eso sí es verdad. ¿Recuerdas la vez cuando nos conocimos? —preguntó. Me reí. —¿Cómo voy a olvidar eso? —comenté, y ella se rió. Éramos pequeñas, teníamos 5 años. Íbamos al jardín juntas, pero no nos hablábamos. Yo tenía mi grupo de amigas, conformado por tres chicas, mientras que ella prefería estar sola, jugando a juegos en solitario y a veces escon

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR