La casa estaba re en penumbras, ¿viste? Estábamos con Javier en la sala, pero había algo, una tensión que estaba re pesada, como que ninguno quería largar el tema. —¿Todo bien? —tiré, para romper el hielo. Javier estaba re pensativo, mirando al suelo. —Hay algo que quiero hablar. Empecé a sentir un cosquilleo en el pecho. Se estaba poniendo medio denso el asunto. —Dale, ¿qué onda? —traté de no parecer nerviosa. Javier medio dubitativo arrancó. —Es sobre la agencia y lo que estás enfocando en eso. Me preocupa que te estés metiendo mucho y que pueda afectar a la familia. Pum, su palabra me pegó fuerte. Había estado tan metida en mi proyecto que ni caí en cómo podía estar afectando a los que más quiero. —Ni me había dado cuenta, la verdad. Pero ¿no pensás que a largo plazo puede ser bu

