28

2378 Palabras

Eduardo, era la persona más blanca, con el cabello rubio de ojos azules que había visto. Y el bebé... El bebé, salió del cuerpo de esa mujer, era n***o. Lo peor, la chica era rubia, con ojos color miel. —N-no creo que sea tu hijo —dije presa de la risa. —Cállate —Protestó Eduardo poniendo los ojos en blanco, y la mujer nos miró pálida a los dos. Yo, aún estaba demasiada tentada de la risa, y Eduardo, estaba rojo en cólera. —¡Quiero que te vayas! —comentó enojado hacia la chica. La rubia, lo miró aterrado. Sostuvo al bebé entre sus brazos, con dificultad quiso ponerse de pie. —Aún está muy débil después del parto —dijo la mujer. —No me interesa, esta mujer me mintió, la quiero fuera de mi casa. —Ed... —Si se muere desangrada, no me interesa —comentó enojado. —Me iré a un hospital

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR