—Buen día Señor. —¿Por qué... por qué te fuiste? —preguntó directamente. —Porque yo estuve demasiado tiempo ahí, y Melisa tiene una gran casa. —¿Por qué te fuiste..? —volvía a insistir. —Quiero hacerle una solicitud, puede trasladarme a otro departamento, yo... —Encima ¿ahora te quieres ir de aquí? ¿Dime por qué Melisa..? ¿Por qué? —Es demasiado obvio Eduardo —dijo un poco alterada. —No, no le entiendo ¿Acaso te he tratado mal? ¿y si algo que te molestó y..? —Te amo... —comentó y Eduardo se quedó paralizado. —¿Qué..? —Lo que escuchaste, Aún te amo Eduardo. Me duele demasiado saber que saber que para ti... Yo soy solamente una amiga. Que me dejaste porque no me querías, eso me duele demasiado. Por eso, te pregunto si puedes trasladarme a otro lugar. Ya no quiero verte, creo que va

