Salvatore Rametti POV´S
Crystal.
Mi razón de existir en este mundo, sin lugar a dudas, era ella.
Lo que siento por Crystal es algo tan abrumador que no me deja en paz. Esa niña me volvió loco incluso antes de nacer, desde el día en que salió del vientre de su madre… supe que mi vida nunca volvería a ser igual.
Cuando era solo un lobo adolescente, mi vida corría peligro. Me enfrenté a un grupo de Rogue´s que amenazaron con atacar a mi manada. Como era de esperarse, resulté muy malherido hasta el punto de llegar casi al borde de mi muerte.
Sin embargo, en medio de mi delirio apareció una vampiresa qué me rehabilitó con su veneno.
Priyanka fue la vampira que me convirtió hace poco más de 400 años, eventualmente ella desapareció para irse a recorrer otra parte del mundo y me había dejado este castillo en medio del bosque. Para este momento seguramente murió en alguna batalla, era una fiera muy conflictiva.
La biblioteca había sido releída por mí en más veces que mis años de vida y desde ese entonces me convertí en un vampiro sin clan y en un logo sin manada. No pertenezco a ninguna especie.
No entro siquiera en la categoría de Rogue.
Mi vida se había convertido en un purgatorio. Mis genes de lobo estaban en una batalla campal contra el veneno de vampiro. Los días pasaban y yo solo rezaba a la diosa de la luna que me matase de una vez, la transformación me había hecho alucinar con un infierno que se había vuelto real.
Un día pensé que el día de mi muerte había llegado. Mi dolor cesó y estaba feliz de que podría descansar del agudo dolor en mis huesos. Había despertado con la piel pálida, dientes afilados y un hambre bestial por la sangre.
Cazar.
Matar.
Sangre.
Eran las únicas acciones que mi primitivo cerebro de licántropo podía procesar, el instinto de supervivencia del lobo había desaparecido para dar entrada al monstruo de la noche que solía ser.
O eso creía hasta hace 18 años.
Desde que conocí al amor de mi vida… supe a donde pertenecía.
me juré que no repetiría mi primer error, con Crystal haría las cosas bien desde el principio. La cuidaría desde lejos para que no notara mi presencia, no obstante la he cuidado con mi vida en cada segundo.
Le prometí a sus padres que no la tocaría hasta que llegara a despertar a su loba, pero ellos fueron los que decidieron enviarla a otro país.
En otro continente.
Así que yo la seguiría para protegerla a donde vaya, como un estudiante de 18 años con una vida normal, de padres lobos y sobre todas las cosas a ahuyentar a los adolescentes hormonales que solo piensan en fornicar.
Cada vez que la veía algo salvaje en mi interior ser agitaba con fuerza, mi instinto más primitivo se había agudizado en un 1000 %.
Solamente podía creer en que era tan malditamente hermosa que me daban ganas de tirar todo el plan a la mierda y raptarla para llevarla conmigo a mi castillo y hacerle el amor sin parar.
Pero no puedo hacerle eso, la he visto… es una mujer libre y sé que actuando cono el animal que soy, lo único que lograré será que me rechace.
Eso es lo que me vuelve loco de Crystal, su alma libre.
Su rostro es hermoso, ese exquisito olor a caramelo mezclado con el embriagante aroma de su sangre me vuelve loco.
Su cuerpo, joder. Me convierto en un desquiciado cuando se viste con esa falda tan corta porque me dan ganas de golpear a los babosos que se la comen con la mirada.
Sin embargo… Llegó el día en que dejé de ser un espectador y casi le hago el amor, mi lado más salvaje no soportaba la erección que cargaba entre mis pantalones.
Pero no podía aprovecharme de ella en ese estado que se encontraba.
Y ahora me encuentro aquí, en el lago cerca del Instituto. Recordando como fue tener a Crystal completamente desnuda ante mis ojos. Su pulso acelerado me hizo perder la noción de la noche, deseaba marcarle, morderla y saborear su exquisita sangre.
Aprieto la mandíbula con fuerza al sentir como mi m*****o se entumece en mis pantalones, soy consciente del efecto que tiene mi luna en mí.
No la he vuelto a ver desde la fiesta, la noche en la que casi… lo hacemos.
Me salté la primera clase porque no podía controlarme, el lobo tenía ganas de tomar las riendas y hacer suya a su hembra.
Esto de ser una bestia híbrida es lo peor del mundo, tengo que controlar a las dos bestias que crecen en mi interior y para ser francos… No creo poder contenerme.
Crystal White POV´S
Maldigo el momento en que decidí beber tanto.
Gracias a la Diosa de la luna Michelle había amanecido en su cama con los zapatos a un lado, me sentiría muy culpable si algo le Hubiese pasado por mi culpa.
Soy consciente que tenemos poco tiempo de conocernos, pero al fin y al cabo somos mujeres y compañeras de cuarto. Salimos juntas y teníamos que haber regresado juntas.
En el momento que me pongo de pie una estampida de recuerdos bombardea mi cabeza como agujas disparadas directo hacia mi cerebelo.
Yo, desnuda sobre mi cama, Salvatore encima de mí y su m*****o…
Luego de eso no recuerdo nada, pero está más que claro lo que pasó anoche.
Joder, me había acostado con Salvatore.
Toda la sangre de mi cuerpo sube a la velocidad de la luz directo a mis mejillas, la vergüenza me invade por completo. Dios, ¿Cómo haré para verle la cara?
Había tenido mi primera vez y siquiera lo recuerdo.
-Eh… Crystal, Yo sé que es tu cuarto también, pero ¿Por qué estás desnuda?-pregunta Michelle con voz ronca
¡Mierda!
Salgo corriendo al cuarto de baño, en este momento la sangre de mi cuerpo ha salido del chat y se encuentra toda en mi rostro.
***
-Entonces, ¿Perdiste tu virginidad con un chico que conociste el mismo día y como extra, tampoco recuerdas nada de como fue?
Vaya, para ser rubia, entiende rápido.
-De hecho, eso es exactamente lo que pasó.
Doy una mirada rápida al salón de clase para luego notar que el asiento de Salvatore se encontraba vacío, no había entrado a clases.
¿Tan mal polvo fue? Él estaba completamente sobrio, no lo vi tomarse más que unos sorbos de cerveza, por lo que la idea de que esté borracho en su cama sin poder levantarse no es válida.
Farfullo entre dientes, no entiendo por qué estoy molesta si en primer lugar ni siquiera quería verlo.
Pero es que… lo poco que recuerdo de anoche me eriza la piel.
Jamás me habían tocado así en mi vida, a pesar de estar borracha, recuerdo sus manos sobre mi piel y su lengua…
Sacudo mi cabeza al darme cuenta por donde van mis pensamientos.
Me estoy calentando en un salón lleno de licántropos adolescentes, no es la mejor idea de todas. Por lo que me pongo mis audífonos sin ningún tipo de música para que nadie me hable mientras el profesor que acaba de entrar da su clase.
Cerca de las 9 de la mañana la campana suena y salimos de clases rumbo al comedor y me consigo con el chico que estaba bailando conmigo en la fiesta.
¿Qué tanta suerte tengo que tener para que entre 500 estudiantes, me tengo que encontrar justamente con él en el pasillo?
-¡Hola!-saluda y decido seguir con mi plan de ¨escuchar música" para ignorarlo, sin embargo, este toma el cable y tira de el para que lo note.
Maldigo por segunda vez en el día, pero esta vez por no tener AirPods.
-Hola, no te había visto-miento descaradamente con una sonrisa incómoda en mis labios.
-Tranquila, por cierto mi nombre es Steve ¿Cómo te llamas? Quisiera que saliésemos algunas vez y…-debo admitir, Steve no eres para nada feo, pero en estos momentos no quiero escuchar ni hablar con nadie… un momento.
Una brisa con olor a pino fresco y miel me hace voltear instintivamente y lo veo, Salvatore está de pie guardando unas cosas en los casilleros a unos pocos metros de distancia. Hacemos contacto visual, alzo mi mano en un gesto amistoso y cuando creo que me va a saludar de regreso… me ignora.
Sigue guardando sus cosas en su casillero como si yo no existiera ¿Quién se piensa que es?
¿Cree que como nos acostamos ahora estoy perdidamente enamorada de él? Pues está equivocado.
Y se lo voy a demostrar.
-¡Claro! Me encantaría salir contigo, podemos salir esta tarde y si quieres y escaparnos por ahí ¿Quieres? Sabes que desde que llegué aquí no conozco nada de la ciudad-digo con fingido entusiasmo, toco su hombro en un gesto coqueto que no pasa desapercibido para él.
Puedo ver por el rabillo del ojo como Salvatore tensa la mandíbula con fuerza.
Bingo.
-Estoy disponible para ti siempre, preciosa. Me dices donde queda tu habitación y paso a buscarte. Yo tengo mi auto aparcado afuera así que te puedo mostrar cosas que tus ojos aún no han visto-conozco el doble sentido de los hombres cuando se presenta de forma tan descarada, en otra ocasión estaría volteando los ojos y sacándole el dedo medio, pero este era mi momento para ser la chica más coqueta de este instituto.
Para este punto ambos estamos muy cerca el uno del otro, me sostiene firmemente de la cintura y justo cuando estoy por responder, una sombra enorme se posa detrás de mí.
¿En qué momento se movió si estaba frente a mí? Yo también soy un hombre lobo y debería poder ver sus movimientos.
-Hola, preciosa, ¿nos vamos?-pregunta dándome un beso en el cuello y sin darme tiempo para responder, empuja el cuerpo de Steve con fuerza y me toma con fuerza del brazo.
¡Sí!
Sonrío para mis adentros, lo logré. Vamos camino al bosque cuando caigo en cuenta que nos estamos alejando del instituto.
¡¿A dónde me lleva?!