Todos en aquella mesa bebieron el café como si les costará, el sorbo de té que tomaba Julián parecía ser una tortura y Noah era fijamente observado por el alfa quien no se percataba de nada de lo que ocurría a su alrededor.
“Julián, hay bombones en la gaveta de mi habitación, también otras golosinas, ve por ellas y luego hablaremos” Julián lo miro con recelo pero acepto, se puso de pie ya que se había sentado en el suelo y camino hasta el cuarto.
Con su mano hecha un puño se aclaró la garganta, intento versé amenazante pero solo causo un pequeño vuelco en el corazón del mayor. “No es mi intención echarte, pero creo que él tiene un problema” Noah realmente no quería sacara Orión del lugar, él quería hablar con el alfa y conocerlo, también quería sacarle el tema de los mensajes, sacar el tema de porque cancelo su cita, y sobre todo conocer al alfa.
El sujeto estaba fascinado, en su mente ya había practicado una despedida romántica para dejar al más joven con la espinita en la mente y el pecho de desear pasar más tiempo con él.
Claro, nunca se está lo suficiente preparado para los ataques al corazón, cuando el omega se colgó de su chaqueta y beso su mejilla susurrando un “Tengo tú número, te contactaré más tarde” El lobo de aquel alfa estaba preparado; listo para salir de su pecho, para agarrar al pequeño omega y llevarlo a casa, incluso para hablar sobre matrimonio. Sí, su lobo se saltaba todos las normas sociales en este momento no lo refutaría.
Sintiéndose más atrevido pero al no ser rechazado, tomo la pequeña cintura y la sostuvo a la altura. Sin dificultad lo retuvo en esa posición. “¿Es una especie de castigo? ¿Te he hecho algo malo en esta vida?” Sonrió afirmando su frente en la del omega, esté abrió enormes los ojos con un brillo tímido que dejaba encantado a este alfa.
“No me has hecho nada aparte de cancelar una cena”
El omega hizo una gran –Oh – Con los labios “Claro, y jugar a ser un desconocido misterioso y acosador” El rostro del alfa no fue de sorpresa ni de molestia al verse descubierto, más bien, sí; fue una sonrisa encantadora. Algo que por primera vez vio el omega. Con aquello el corazón del omega dio un fuerte –Badum- y lo hizo sentir cálido.
“¿Entonces realmente me estabas invitando a desayunar”
Puso al omega con cuidado para que afirmará los pies sobre el suelo, lo miró con curiosidad esperando la respuesta a su pregunta, el omega sonrió y rio bajito. “Realmente te sentiste curioso sobre aquello, pensé que eras un compañero de clases al principio, estaba probando quien podría ser”
“Oh, entonces se cancela el desayuno”
“Puedes venir a comer el desayuno” Eso era una invitación, claro nada que indicará que él podría pasar la noche ahí, no quería avanzar con su boca más rápido que con sus acciones, Estuvo conforme con la pequeña apertura a la vida del más joven, el alfa tenía un corazón pasional, se sentía en las nubes, enamorado y satisfecho. Su corazón avanzaba mucho más rápido que el del omega pero no le importaba pensar que sí, él ya estaba enamorado de aquel chico. No quería apresurarse aunque moría por hacerlo.
Lo comprende, se podría decir que Orión vivió para el momento de conocer a su omega, lo sabía bien, el omega no estaba en conocimiento de la atracción entre ambos y no era cosa de la edad, más bien era una cosa del ambiente, ambos crecieron en situaciones acomodadas pero uno de ellos vivió ajeno al romance y las relaciones, en lo poco que ha obtenido de información por parte de su padre y conocidos, el omega estuvo en un crush con un amigo durante muchos años y recientemente eso se acabó sin un resultado favorable. Y que bueno era eso para orión, aunque si pudiera le hubiera evitado el dolor al omega estaba feliz de que ese amor nunca se concretará. Su omega era solo para él. El aroma a leche, frutas y miel se mantenía intacto en su piel dejando claro que un cuerpo impoluto, aunque no limitaba cuan herido estaba el corazón del omega ya tendría oportunidad de ir sanando las heridas.
Sintiéndose atrevido en esa breve despedida tomo el impulso y rozo los labios del omega con los suyos, fue solo un roce pero bien sabe que podría dormir perfectamente esa noche por la cercanía. Suaves, húmedos, como acercar a tus labios un trozo de fruta fresca. Dulces, tan apetitosos que se vio tentado a pasar la punta de su lengua por ellos, antes de volver a agacharse para hacer lo que sus instintos le pedían una mano cubrió su boca, llena del aroma a yogurt que tanto le agradaba. “Eso es suficiente” Hablo una voz temblorosa.
Abrió los ojos encontrándose con un poema frente a él. El omega tenía el rostro rojo y el cuello también, las orejas se veían claramente más rosadas que normalmente, y su puchero temblaba. “Te pasas en seguida” Se escapó de sus brazos y abrió la puerta. “Creo que estás castigado, hablaremos de esto más tarde.”
Cubrió su boca con el antebrazo y evito la mirada del alfa. Este se repuso del fuerte impacto a su corazón, quiso atreverse a preguntar si ese había sido su primer beso ya que su reacción fue algo antinatural.
Julián se aclaró la garganta detrás de ambos justo antes de que el alfa hablará “¿Orión que estás haciendo? “El alfa desvió la mirada hasta el otro omega en la habitación, sin comprender la pregunta. Volvió en sus sentidos y percibió una fuerte cantidad de feromonas, eran sus feromonas, el chico estaba rojo y el alfa comenzó a compartir la sensación. “¿Acaso quieres hacerlo entrar en celo?” El rostro de Noah se elevó y grito con una mirada de controla tu boca.
“Contrólate Julián, él ya se va” Noah abanico con su mano su rostro. “No lo tomes en cuenta, hoy odia a todos los alfas” Orión disfruto ser defendido por el más joven y nuevamente se acercó a él. Beso su coronilla y se marchó.
“No había necesidad de ser rudo con él”
Noah camino hasta el interior de su sala, invito a Julián a sentarse ya que estaba con todas las golosinas en sus manos de pie aun escudriñando con la mirada la puerta de salida.
“Sé que Orión es un buen sujeto pero no deja de ser un alfa, ahora me arrepiento de hacer que aceptaras una cita con él” Noah lo vio pensando que no comprendía las intenciones de esa frase “El al igual que Michelle son alfas, se van a acostar con cualquiera y lo toman como una ganancia, no caigas en eso, ni por instinto”
Hace unos días Julián termino por una crisis de celos con Michelle, ahora estaba embarazado y molesto, ¿la razón? Es simple. El omega vio un par de veces al alfa con un chico más joven entrar y salir de algunos almacenes. Omega por supuesto, y claro, hormonal como está. Celoso y con rabieta, todos los alfas eran malos.
“¿Le contaras?” Julián casi escupía las gomitas que había puesto en exceso en su boca, sus mejillas dejaban claro que no podía responder y esperaba de todo corazón que Orión no supiera nada.
“Realmente no es como si lo necesitará” Dejo el paquete de dulces sobre la mesa y sorbió un poco de su té que ya era una bebida fría, hizo un ademan con la taza en su mano y pidió más té pero continuo hablando “A él de seguro no le interesa, además siempre reemplazan rápido a los omegas, esté tesoro no necesita un padre así”
Noah blanqueo los ojos ante sus palabras, miro con cuidado como se llenaba la taza de su amigo y luego la de él, no es qué pensará que un omega no puede criar un cachorro solo, pero bien sabía lo triste que es tener una familia dividida; está de más decir que también es obvio que Michelle y Julián están enamorados, los celos de Julián eran completamente infundados ya que Michelle comía y respiraba por el omega.
“Creo que deberías volver a hablar con él” Julián hizo un sonido de –Humm- Sin responder correctamente. Noah regreso al sofá y entrego la taza de brebaje caliente, está vez con más miel para los nervios del chico. “Creo que estás siendo bobo, él chico te adora, lo sé muy bien porque he hablado con él, te ama, pero si tampoco quieres te apoyare y acompañaré así que piensa bien lo que harás”
“Si él no quiere el bebé que hare, no decirle es mejor que soportar el rechazo” Noah sabía bien que es imposible que lo rechace, el tipo gritaba con todo su cuerpo que quería estar con el omega.
“Bueno sea cual sea el plan, piénsalo, es su derecho saber pero si no lo acepta no estás solo”
Orión condujo a casa, había olvidado que su teléfono llevaba horas vibrando en su bolsillo, lo acomodo en el tablero del automóvil, ya faltaba menos de diez minutos para llegar a su domicilio pero cogió la llamada y era su madre. “¿Hijo, llegarás muy tarde? Es que alguien vino y no quiero que llegues a casa” Era extraña la conversación, porque su madre no querría su presencia, estaba solo a unas calles. -¿Quién llego?-
Su madre dudo un poco y se escuchó como un murmullo, ese nombre lo sabía y conocía, lo guardaba con algo de rencor.
“dile a los guardias que lo saquen, no necesito ese sujeto en mi vida”
“¡Ya lo hicieron! Él está fuera de la casa esperando, no quiero que se acerque a ti”
“Mamá, ya soy un adulto, no caeré en esas cosas, él está siendo insistente y sé que es lo que busca, no caeré nuevamente” Orión dio la vuelta, llego a una sola calle de su casa y vio la delgada figura frente a su jardín. Si bien no había cambiado demasiado podía ver poco de lo que le gustaba antes. ¿Cómo se pudo enamorar de alguien así? Ahora comprendía que la apariencia física tampoco era de su agrado, ya no sabía que pensaba cuando se enamoró. Es que no solo tenía mala apariencia al lado de su omega, también era una persona interesada, cruel y mezquina.
Aparecía de vez en cuando pidiendo dinero pero siempre fue rechazado, también el lobo de Orión lo rechazaba desde el inicio y ahora en su pecho hacía muestras de asco con solo escuchar su nombre, diferente a cuando estuvo hace unos minutos en casa de Noah, es que nunca sintió tanta conexión con su lobo como cuando estaba con el omega. Era cálido, sumiso y suave, no necesitaba ponerse de acuerdo con sus emociones y sentimientos, él solo podía con el mundo en esos momentos olvidado la dificultad de la vida que soportaba hace tanto tiempo.
El sujeto vio la hora en su reloj, se enderezo y salió de la entrada de su casa. En ese momento el alfa puso en marcha el automóvil e ingreso a su hogar.
“Se acaba de ir ¿te hizo algo? ¿Qué te dijo?”
“No hablamos, solo esperé que se marchará”
“Hueles tan dulce, pensé que nuevamente…” El alfa miro a su progenitora, sonrió y estuvo cálido en su pecho. Acerco el cuello de la camiseta que traía y olfateo.
“Huelo dulce ¡Es cierto!” Hablo con efusividad –No me asustes así cachorro- respondió el omega viendo la expresión cálida de su hijo “Hoy mi omega me dejo besarlo, puedes creerlo, después de faltar a nuestra cita, me disculpe como dijiste, me invito a su casa y me presto su ropa”
El omega hizo una expresión de asombro y cuestiono “¿Durmieron juntos? Pensé que apenas se conocían”
“No, no, solo almorzamos con su padre y luego me tiré vino y café sobre la ropa así que me presto una camiseta, por eso huelo dulce”
“¿Estás feliz de manchar tu ropa? ¿No te da vergüenza volcar todos esos líquidos sobre tú traje?” El alfa la miro con las mejillas algo rosa.
“Claro que sí, pero eso ayudo, en serio que ayudo, lo conocí mejor “Suspiro, camino hasta el sofá de la sala y se dejó caer. “¿Recuerdas el terreno que papá siempre quiso y ahora estaba tramitando? Él es el dueño, aunque accedieron a venderme la mitad, el no cedió a venderme la otra parte, pero estoy de acuerdo, no vale la pena construir un centro turístico ahí, más bien su cabaña es muy bonita”
El omega suspiro, si bien estaba pensando que quizás su hijo había conocido a otro sujeto interesado ya que tenía una corazón frágil que se veía amedrentado fácilmente por el riesgo social que sufrían aquellos omegas, esta vez no tendría que preocuparse ya que el chico parecía ser una persona sin interés por el dinero. No piensen mal, no es el dinero, son las intenciones con las que se acercan a su hijo. Muchos omegas durante la adultez del alfa se acercaron solo para conseguir posición social por suerte nunca tomo relaciones en serio a parte de Liam. La peor pesadilla de una madre para un hijo.
“No quiero ser sensible sobre esto, tú estás a cargo de todo en tú vida, pero Liam es un no rotundo, lo sabes, no dejes que te arruine esto”
El alfa lo escucho con atención, miró la expresión descompuesta y pensó que debería aclarar eso, quizás darle el ultimátum que nunca le ha dado, amenazarle con algo legal, alejarlo de su vida. Si ponía en riesgo la relación que aun ni siquiera tenía querría matar al sujeto.
-“¿Cómo sigue Julián?”- Envió un mensaje mientras salía de la ducha. La noche estaba fría pero necesitaba dejar las ventanas abiertas durante un tiempo. Su cuerpo siempre tenía alta temperatura.
Mientras secaba su cabello espero la respuesta del omega, miro la noche y pensó sobre la serie de acontecimientos que ocurrieron durante el día. Definitivamente necesitaba conocer mejor al omega, estaba casi seguro que ese leve roce fue lo más cercano a un beso del omega y se sintió cálido en su interior. Podría asegurar que sería el primero y único en la vida de aquel chico. En este instante se sintió algo sucio y vulgar por pensar así, sobre todo porque él era lo menos limpio y ya su primero ni siquiera lo recordaba. ¿Tenía el derecho a ser dueño de todas esas sensaciones? ¿Cómo un chico así hizo para mantenerse de esa manera? Seguramente estuvo en verdad enamorado de ese alfa que desconocía Orión. ¿Seguía tan enamorado?-Entro una fotografía en su ventana de chat- “Está supongo que bien… Lo que escuchaste es un secreto, hasta que el decida decirle a Michelle. “–En la foto pudo observar a Julián acostado de vientre sobre la cama, mirando televisión con la cabeza hacía los pies.
Claro, el omega estaba en cinta. Orión ya lo había olvidado. –“¿qué me darás a cambio por guardar el secreto?”- Sonrió con malicia, dejo la toalla colgada en una percha cerca de la puerta del baño y se sentó sobre la cama. Apago las luces y busco el canal que se veía en la fotografía. “asesinos en serie”
Ese era el nombre del programa que estaba presentando, trago duro y volvió a escribir, una respuesta ya había entrado pero el solo mando una fotografía del programa –“Creo que guardaré tú secreto”-
El omega al otro lado de la línea sonrió, si bien la insinuación era absurda pero le divertía poder hablar así.- “Que bueno que meditaste sobre ello”- El alfa deseo no haber ignorado el “¿Qué quieres?” que le respondió Noah antes de su fotografía pero lo hizo.
-“¿Puedo verte a ti?”- Pregunto esperando recibir otra fotografía de parte del más joven, al instante de enviarlo recibió algo que le causo curiosidad. –“No estoy presentable para fotografías”-
-“Es lo que menos importa, siempre eres hermoso”- Al instante recibió una fotografía, había poca luz pero distinguía todo. En el respaldo de la cama estaba su omega, envuelto como un pequeño bebé friolento, solo se notaban sus ojos, todo su rostro estaba envuelto y también el resto de lo que se veía estaba cubierto por una manta. –“Tienes demasiado frío”- Respondió el alfa. Sonriendo porque talvés es cosa del destino, Orión nunca ha tenido frío, su cuerpo siempre esta cálido, su temperatura siempre ha sido así desde que tiene memoria, excepto cuando se enfermó alguna vez. –“¿Tú no? Está tan frío que parece fuera a nevar”-
El alfa con malicia envió de respuesta otra fotografía. En esta se podía admirar su bien trabajado torso. Sus hombros anchos y sus perfectos músculos, hasta el cuello eran hermoso, delgado pero delineado por el trabajo muscular. Noah se despojó de un suspiro atrapado en su garganta, un –hiiip- Escapo de sus labios llamando la atención de Julián quien veía la televisión.
“¿qué pasa?” Cuestiono viendo en dirección a su amigo. El omega presiono el aparato contra su pecho y sonrió tímido. Negó con la cabeza mientras Julián arrebataba el celular de su mano para ver la imagen impactante.
“Ese tipo te va a romper” Dejo salir, agrando la imagen pellizcando con sus dedos en la pantalla. “¿Es natural será así de enorme?”
“Creo que respira y genera músculos” Un pip se escuchó como campanitas. Un audio. ¿En serio había enviado un audio? “¿Julián no enviaste eso verdad?”
El otro omega asintió con una sonrisa cargada de picardía. “Si lo hice, para que sepa como babeas por él” Suspiro antes de entregarle el teléfono. “Lo siento por decir lo que dije de Orión, si es verdad que debes ser cuidadoso, pero no porque él sea malo o algo así, sé que él no tiene relaciones con nadie pero se ve que esta tras de ti, verifica que realmente busque algo serio. “Se rasco la cabeza “no me malentiendas, si el solo quisiera jugar no tendría que perseguirte, cambiaría de objetivo, sé que es serio”
Noah recibió el aparato y asintió “No estoy en nada con él, lo que viste fue él apresurándose, no sé qué le pasa, deja salir sus feromonas cuando está cerca de mí, me envuelve y me hace sentir como si fuera natural estar juntos, mi lobo aig mi lobo responde muy bien por eso cuando se acercó a mi hoy no pude negarme a ese avance…”
“Fue tú primer beso? Pero saliste con otras personas… ¿Cómo es eso?”
“Francis era demasiado celoso así que los espanto antes de llegar a los besos o el sexo menos”
“¿El mismo que se casó con tu hermanastro?” Noah asintió “Agh… Eso es lo que te digo, no confíes en los alfas, son idiotas, sé que orión es extraño contigo, por eso creo que resultará bien pero ve con cuidado, debes estar seguro de cada paso”