Capítulo 9
- ¿Crees que podemos rastrear el número? -dijo Zac al investigador que él mismo había contratado.
El hombre de semblante serio, y cabello canoso, paso su mirada de él hacia mí e Izan, quien no había querido retirado.
-Es de un móvil descartable, quien quiera que haya enviado el mensaje más más probable es que lo haya tirado-dijo en un tono de voz grueso y asentado por edad.
- ¿Cómo es posible que haya obtenido mi número? No es algo que muchas personas tengan-estaba un poco nervioso, sabía que las probabilidades de que me hicieran algo eran casi nulas debidas a la gran seguridad que carga diaria, sin embargo, pensar que tenían dar con mi número personal ...
-Eso es algo muy difícil de saber, como es usted m*****o de una línea exclusiva, su número no aparece en la red por lo tanto solo se me ocurre una cosa: un hacker, metros en el móvil de alguien que carga con contactos interesantes, en otras palabras, con su información de contacto.
- ¿Debería cambiarlo?
-No lo creo-la voz de Izan era firme y dominante- es muy probable que se pongan en contacto de nuevo, aunque está la posibilidad de que sea un broma simple, ellos pueden estar relacionados con los responsables de las desapariciones.
-Tiene usted toda la razón, Alteza. Lo más seguro para usted señorita es conservar su seguridad personal y mantenerse alerta, seguiré de cerca los registros de su línea.
Despedimos al hombre y nos quedamos los tres reunidos en el despacho de mi hermano, a Zac no le agrada la idea que el príncipe invitado se meta en asuntos de familia menos en estos momentos, pero debo decir que la está muy bien, Izan no parece exactamente ajeno a ello, sin embargo, no deja que lo moleste. Yo me encuentro en medio de una guerra de poderío entre ellos y, puedo que una lucha entre estos rebeldes y el gobierno. No puedo decir que todo lo ocurrido no me perturbo, porque ha sido todo lo opuesto, no siento la misma seguridad de antes y eso es, algo que detesta demasiado.
-Ofrezco a uno de mis mejores hombres para acompañar a tu seguridad-dijo de pronto Izan mirándome fijamente a los ojos- es de plena confianza y no es tan obvio como los otros, así mismo es letal en la lucha.
-No lo necesitamos, Alteza. Mi hermana tiene la mejor seguridad que podría pedir, me incluyo en ella-el tono de Zac era filoso.
-No van a empezar una disputa por algo así, Izan agradezco mucho el gesto, pero de momento no lo veo necesario. Fue solo un mensaje de texto, no hay nada que indique mar realmente peligroso-dije en tono suave intentando calamar las aguas.
Zac dibujo una sonrisa triunfal en su rostro.
-Tampoco te emociones, no quiero verte cerca más de lo necesario. No van a ahogarme por algo así.
-Creo que deberías reconsiderar mi oferta, incluso puede cuidar de lejos, no es necesario que este mar menos de cien metros de distancia-Izan ignoro la expresión de Zac y se acercó demasiado para susurrar el aire se cargó de lava.
"El aire se cargó de lava" es una frase que se repite mucho en los países del norte, significa que se acercaba el peligro o ya estaba aquí, en este caso. No tenemos muchas personas que lo utilicen actualmente, él supo de alguna forma que lo entienda.
-Asunto cerrado-dije haciendo uso de mi testarudez nata- volvamos al tema importante, no hay pistas de las chicas desaparecidas sin embargo a casi dos semanas del hecho recibo un mensaje extraño ¿No les hace pensar que quizás, hayan seleccionado a las próximas últimas ? Es decir, puede que haya más chicas haya afuera que hayan recibido el mensaje al mismo tiempo que yo.
- ¿Esa es tu forma de calmarnos? -dijo en tono burlón, y tendrá razón-, pero tiene un aviso o una preselección sería muy conveniente informar y pedir que sean avisados todos los movimientos telefónicos extraños. Iré a hablar con un amigo de la radio ...
-Vamos hermanos, sabes que no puedes dar a conocer una noticia similar, así como así. Voy a hablar con Erick probablemente él se encargará de poner un vocero.
Al parecer a ninguno de los dos le gustó la idea de que él mencionó al príncipe Erick, de Zac puedo entenderlo, pero ¿Izan?
Tampoco es que me guste mucho la idea, aunque sea propia, es decir, no tengo dramas con Erick o al menos eso es lo que quiero pensar. Zac parecía querer reprocharme, pero se contuvo y lo agradecí en silencio, sabía que era la mejor manera de comunicar algo y ambos sabían que Erick no me negaría algo así.
-También puedo hablar con los reyes, y mi padre puede encargarse de eso. Después de todo no queremos estar de brazos cruzados.
La mirada que le dedico mi hermano a El Príncipe era digna de un drama de acción, se notaba demasiado que competían y era un tanto divertido.
Los días que siguieron a eso fueron un tanto agitados, tuvimos que contarles a nuestros padres, mantenerlos al tanto de todo y no voy a mentir, su preocupación me llego hasta el fondo del alma. Pero no podía dejar que el miedo dominara mi vida, por lo que hice caso omiso a su insistencia de que me quedara en casa y siguiera las clases de allí, quién sabe cuándo terminaría todo eso y no iba a dejar que me impidiera disfrutar de mi carrera No se atrevería a tocar mis estudios, porque no sé lo que puedo ser.
Aunque la seguridad excesiva me molestaba, me molesta menos rara al llevarlos a todos lados cuando descubrí que después del anuncio general todos llevan a alguien que le cuidara las espaldas. Se descubrieron que dos chicas más recibieron el mismo texto, exactamente a la misma hora y del mismo número. Ellas eran miembros del comité estudiantil, hijas de dos importantes magnates, uno de ellos tenían fuertes relaciones de amistad con el principal reino aliado. Elizabeth, su hija, fue enviada a un intercambio por un año a dicho reino, su padre no estaba dispuesto a llegar a la seguridad de su única hija. La otra chica llama Ann, sigue aquí, asistiendo a clases y asistidas en lo posible una vida normal, tal y como lo estoy intentando.
Mis padres exactamente a trabajar más desde casa, para pasar más tiempo con nosotros, Zac hace exactamente lo mismo, pero no se me despega y ya comienza un hartarme. No soy del tipo de chica que necesita que estén vigilando cada maldito segundo.
- ¿Vas a seguir maldiciéndome mentalmente?
- ¿Quién dijo que podías entrar?
-Digamos que la puerta declaró: Zac entra
Le dedique una mirada que señalaba lo tonto que había sonado eso.
- ¿Vas a algún lado?
-Viernes en la noche, ¿Te suena? Recibí una invitación de unos compañeros para ir a beber a un bar, no quiero estar mucho tiempo y me llevo al gorila mayor conmigo-dije mientras terminaba de pintar mis labios de una tonalidad bordo oscura que me encantaba.
- ¿Oh yes? -levanto una ceja como si estuviera tratándome de infante- no puedes ir en estos momentos, no seas terca.
-Hermanito, sabes mejor que nadie que-le mostré una pequeña navaja que escondí en mis botas altas- siempre voy preparada.
-Eso no es suficiente
-Lo sé por eso llevo al gorila conmigo, además tengo el rastreador y el GPS prendido.
-Amelia ...
-Nada, no pienso quedarme encerrada a la espera de que mágicamente den con ellos, ha pasado mucho tiempo Zac, no puedo pausar mi vida por eso.
-Voy contigo, me sentiré mejor si al menos puedo acompañarte-la mirada de Zac era casi de súplica, rayos, no puedo negarle eso, no a él.
-Tienes cinco minutos para estar listo, y no es broma, me esperan.
El coche lo conducía yo, puesto que era mío y además no quería que él tuviera el poder de decidir en qué momento irnos solo porque tenía su coche, ya me lo hizo varias veces antes y no voy a arriesgarme. Esta era la segunda salida informal en el año más o menos, en verdad quería salir del encierro y la presión de comportarse correctamente y hablar con quién es debido por estar siempre bajo el ojo crítico.
El bar en particular estaba prácticamente en el centro de la ciudad, donde comenzaba la vida nocturna de la mayoría de los jóvenes el viernes por la noche. La puerta es completamente roja con unas letras de neón titilantes azul y blanco: La roca. No era el mejor nombre del mundo, pero fuera de la poca imaginación de los dueños para ello, por dentro era genial. Tiene dos pequeños escalones al entrar, el ambiente es cálido y relajado, hay un ligero olor a alcohol y cigarrillos, la música se mantiene un volumen que te permite hablar, la iluminación es baja y en tonos cálidos, en las paredes hay varios murales de artistas nacionales muy bonitos. Cada mesa tenía un pequeño centro que irradiaba un poco de aromatizante a frutas y daba más luz, solo las parejas iban a las mesas, los demás estaban esparcidos en la barra y las mesas de la piscina. No soy muy buena que digamos jugando, pero me defiendo un poco, dividir a dos compañeras de clase y les presente a Zac, lo demás será decir que quedarán encantadas con él. Tengo un hermano galán, qué se le puede hacer.
Mientras coqueteaba abiertamente, pedí un trago dulce de durazno y busqué con la mirada algún rostro conocido, no soy de lo más sociable que hay, pero tenía algunos conocidos y tenía la esperanza de encontrar a alguien.
En vista de que no había decidido a nadie, le hice una señal a Zac que indicaba que iría a dar una vuelta por el lugar. Aunque por fuera parece pequeño, es realmente grande, después de las mesas de billar, esta pequeña pista de baile, no podría recibir muchas personas por lo que nunca estaba lleno y aun así las personas se sumaban a bailar un rato, es por eso es mi lugar favorito para salir. Fui primero al baño de damas, el diseño es precioso y el aroma a bosques era delicioso, además del espejo enorme que adornaba una de las paredes era ideal para sacar fotos.
Tome unas cuantas y se las envié a Zac para que viera que sigo viva, es una tontería y mi risa aumento tan rápido por el efecto de la bebida. No había nadie más aún, es temprano y hay poca gente en el lugar, disponibilidad de ese lugar para mí por unos momentos. Tomé más fotos y retoqué mi maquillaje luego volveré con la promesa de que las personas comenzaban a llegar.
Y no me equivoco, estaba bastante recurrido, había muchas más personas que cuando llegué así que me disuadió de dar una vuelta y en eso me llegó un mensaje de Izan, preguntándome como estaba. Empezamos una charla de esas que ocurrirá con algo formalidad para pasar directo a la informalidad total. Me entretuve tanto hablando con él que no nota que un par de ojos desafiantes me seguían desde hacía ya tiempo.
Me mantuve al margen y fui cerca de Zac, no quiero medirme en problemas ahora, y no me interesa mucho ni saber quién es el tipo misterioso de mirada fija.
El móvil sonó varias veces, no conocía el número, no estaba de humor para contestar a ningún desconocido y tampoco me borraba de la mente ese mensaje que recibí hace un par de días.
- ¿No vas a contestar? -la voz gruesa a mis espaldas me produjo escalofríos.
Voltee de golpe, casi chocando con el rostro de aquel hombre.