Capítulo 8

2011 Palabras
Capítulo 8 Como era de esperarse de Zac no tardó en aparecerse, el príncipe se divirtió bastante con las reacciones de mi hermano hasta que finalmente me separé de ellos para recorrer el jardín. Ya lo conozco, de hecho, no es la primera fiesta del té a la que vengo en la mansión real. Cuando Erick y yo éramos unos niños solíamos internarnos en estos jardines, hasta que todo el mundo se haya ido y solo quedaran nuestros padres para regañarnos por habernos ausentado. Recuerdo bien que Zac se la pasaba buscándome hasta que se tenían con alguna que otra dama que le agradase, en ese entonces no era tan cuida como ahora. El aire de la fiesta se volvía cada vez más oscuro, el hecho de que habían desaparecido miembros activos de la sociedad y que por un motivo de formalidad y compromiso estemos aquí, aparecido tranquilidad y felicidad solo por los distinguidos invitados. No quiero estar cerca cuando alguien cometa la indiscreción de sacar el tema. Hay un pequeño laberinto de durantas, un arbusto que tiene unas flores muy bonitas, y si no estoy mal de estar florecidas. Fui hacia allí con la idea de perderme en ese lugar por menos un buen rato, dividir a Hernán ya Erick dirigiéndome miradas furtivas, es mejor quedarse por aquí. Mientras me alejaba cada vez más de la música y el murmullo, el aire más fresco y el sol más cálido, me sentí más a gusto. Luego de caminar un buen rato, llego al laberinto que era lo más retador del mundo en mi infancia, me canso en el césped y me relaje al punto de quedarme dormida. A veces puedo ser muy descuidada e imprudente. Las cosas que daban vuelta en mi cabeza, me molestaban, ahuyentaban el sueño y la tranquilidad de pasar un día así de bello al aire libre sin ocupaciones ni compromisos. Al cabo de un rato, escuché un sonido tan fuerte que me hizo que me despertara de un salto, el sol bajo y toda la fiesta quedo en completo silencio, no escuché nada. Me fui acercando lentamente con cuidado de que no me vieran, esta parte del jardín no estaba disponible para los invitados y yo solo me conocí, es una enorme indiscreción de mi parte. Apuesto a que mis padres me tendrán un sermón listo para la casa. Colocándome a un par de metros vi como todo el mundo estaba en el piso cubriéndose la cabeza, mientras la seguridad intentaba averiguar qué era lo que paso. Lo primero que se me paso por la cabeza es mi familia, no los puedo ver desde donde estaba, tomo el móvil y llame a mi hermano quién atendió de inmediato. -¿Estas bien? -Dijimos ambos al unísono -Estoy bien, tranquilo. Me queda dormida en el laberinto de durantas ... -Gracias a Dios-exclamo, realmente estaba preocupado- no vengas hasta que te avise, no sabemos qué fue esa explosión y no quiero arriesgarte si es que llega a ser un secuestro masivo, ¿De acuerdo? ¿Un secuestro masivo? ¿Es eso posible? Con toda la seguridad que carga la familia real, no, no puede ser eso. -Está bien, espero tu mensaje. Por favor cuídense mucho. La posibilidad era muy pequeña, es decir, hay mucha seguridad y no quiero pensar que esto es una obra terrorista o algo similar. Nuestro país tiene muchos enemigos y si, esta era una oportunidad de oro, dos familias reales completas en una fiesta junto con las grandes personalidades y magnates del país, sin embargo, cada persona en este lugar cuenta con mucha seguridad encima, a menos que alguien se haya logrado la inmensa hazaña de pasar por alto a todos, cosa es casi imposible. Al cabo de un buen rato recibí un mensaje de Zac, avisándome que es seguro salir, ni bien me hice presente en ese lugar Izan se mostró con una mirada cargada de preocupación y enfado, que no estoy muy seguro de quién iba dirigido. -¿Estas bien? ¿No te paso nada? -Se apresuró a preguntar, examinándome con la mirada. -Estoy bien, ¿Tú estás bien? ¿Qué fue lo que paso? Sus ojos se clavaron en los míos por unos instantes, parecían estar calmados, y puedo jurar que esa mirada la vi en otro lado, justo en este momento tuvieron que tener un deja vú. Genial. -No me pasó nada, fue una explosión. Alguien intenta asustarnos, por cierto, tú hermano te está buscando, luce muy preocupado-dijo pasando su mano por mi rostro, como cuando un niño se asusta e intentas calmarlo. -Iré a buscarlo, gracias por preocuparte-dije dedicándole una pequeña sonrisa antes de irme. Realmente no podría concentrarme en esa sensación que me hubiera dicho que, ya había vivido una situación similar antes, o más bien no quería recordarla. Cuando me reuní con mi familia, mis padres estaban entre aliviados y molestos, me regañaron por haberme perdido mientras me abrazaban, estaban muy preocupados, Zac fue quién no me soltó hasta que nos retiramos de allí. La seguridad que acompañaba a los reyes insistió en que nos revisara un médico a todos los invitados por las dudas de que no haya ningún herido. Tuvimos mucha suerte porque nadie se lastimo de gravedad, el humo provocó algunos estragos, pero nada grave. Dejamos la mansión con una convocatoria para una reunión de seguridad mañana por la mañana, muchas cosas amenazan a las personas que estamos cerca de la realeza. Cuando se tenía en el coche, recibí un mensaje de Erick, estaba un poco preocupado por no haberme visto en casi toda la fiesta, no tenía ánimos de hablar con él ahora, sin embargo, le conté donde tenía, No paso mucho tiempo desde que llegamos a la casa que me desanima a interrogar a mi hermano, quería saber qué fue exactamente lo que pasó en ese lugar, sé que nuestros padres no querrán que me meta más de lo necesario por lo que no me dirán nada -Al parecer, burlaron a la seguridad solo el tiempo suficiente para colocar pequeños explosivos que incendian uno de los rosales preferidos de la reina. Fue ese el motivo de la gran cantidad de humo, y no solo eso. -¿Hay más? -Dejaron una advertencia Amelia, esto no es algo de una sola vez. Ya tienen miembros importantes bajo su poder, no buscan dinero exactamente, quieren algo más grande. -¿Y qué supones tú que es lo que quieren? -Poder-dijo mirándome muy seriamente- con esto demostraron que están determinados a todo por ello, y justamente lo que van a hablar mañana en la reunión es de cómo podemos prevenir más ataques, hasta que puedan dar con los responsables. -No hacemos nada con eso, solo nos estamos defendiendo, buscarlos ahora sería algo tonto. Pudieron burlar a los gorilas de los reyes, por la magnitud de la situación claramente se puede ver que se trata de algo muy grande. Tú lo sabes, no quiero que me ocultes nada. -Sí es como dados, entre menos nos arriesguemos será mejor. Ellos se encargarán de dar con el grupo que hace esto y recuperarán a las personas secuestradas, están armando un operativo. Sin embargo, querida hermana, a partir de hoy todo será muy diferente. Nada de lo que hagamos fuera de la casa pasara desapercibido. - ¿Quieres decir que ...? -Sí, todos estamos bajo vigilancia. Sin ellos, creen que algunos de los invitados tuvieron algún dato-Zac fue completamente diferente a lo que suelen ser, demasiado serio. Pase mi brazo por sus hombros y apoye la cabeza en su hombro. -No te preocupes de más, esta vez voy a seguir todas las reglas que crea aceptables-esto último lo dije en tono de broma, necesito a mi hermano de vuelta- En verdad quiero a mi hermano de vuelta. No paso mucho tiempo para volviéramos a tontear como siempre, mi padre hablo conmigo sobre lo ocurrido, pero no me dijo ni la mitad de lo que Zac me contó, también mi madre hablo y me solicitó encarecidamente que usara la muñequera anti pánico y el chip rastreador en el móvil, no solo en el bolso, por cualquier cosa. Me parece demasiado exagerado teniendo en cuenta que llevo seguridad conmigo en todo momento, ahora todo será un poco más complicado y eso es realmente estresante. Recibimos una llamada anónima en la noche, no se escuchaba nada porque había mucha interferencia, pero aún así era tan grabada en el puesto que es algo muy raro teniendo en cuenta la situación que se vivió esa misma tarde. Después de eso me fue muy difícil conciliar el sueño, difícil que ningún lugar era del todo seguro y si, temía. Cuando la mañana llego, fui la última en bajar a desayunar, por las caras de mi familia podría darme cuenta de que tampoco descansaron mucho. Zac en particular lucía unas ojeras que iban a tono con el verde de sus ojos, hice un par de bromas con eso para aliviar el ambiente y debo decir que fue un éxito. Necesitaban reír un poco. La convocatoria fue más larga de lo pensé y concurrió muy poca gente a pesar de que era obligatoriamente obligatoria, después de todo es un tema que compite y mucho. El padre de Erick dio nueva información sobre la investigación de las chicas secuestradas, al parecer se puso en contacto con un m*****o de la familia afectado y detectó una ubicación, no es nada cien por ciento seguro, pero juran que están moviendo todos los cables posibles por dar con ellas. El jefe de seguridad dio un par de instrucciones para manejarnos por el momento tanto a nosotros como a nuestra seguridad personal. Vaya que es más grave de lo que estaba pensando en la cosa, casi como si nos estuvieran cazando. - ¿No vas a saltarte las reglas o sí? - La voz de Erick me sobresalto, pues apareció por detrás. -Depende de que tan mal me caigan-dije en tono de broma, alejándome un paso sin que lo notase. -Está muy jodida la cosa Amelia-realmente nunca me gusta como sonaba mi nombre en ese tono de diez cuidado no es juego- -Lo sé, y en verdad espero que encuentres pronto a tu cuñada ¿Cómo está tu prometida? Su semblante cambio por completo y se puso más serio de lo habitual. -Ella no lo sabe aún, y no está en los planos decirle pronto. Será mejor para ella no enterarse ... debo irme, por favor cuídate-dicho esto se fue. Conozco la relación que tiene con su prometida y fue un golpe muy bajo que le había hablado de ella, incluso sabiendo eso. En mi defensa quería mantenerlo al margen, es decir, estaba entrando en un terreno que nunca me gusta que manejaran personas fuera de mi círculo íntimo, o sea decirme qué hacer. Un suspiro se escapó de mis labios y me dispuso a ir por un café mientras esperaba que mis padres y Zac acabaran de hablar, el lugar citado tiene una cafetería de esos que solo tienen cuatro opciones como mucho para que elijas el café y yo ya tenía en mente lo que quería. Lo que no tenía previsto es a quien me encontraría. -No sabía que eras fan del capuchino-dije mientras hacia mi pedido. -Puedo decir lo mismo respecto a tu gusto por el café con crema extra -dijo riendo por mi expresión exagerada. -Abruma un poco ¿No es así? -dijo cuando ya tenía mi pedido en la mano y nos sentamos en una mesa alejada. -Más de lo que podría imaginarse, no sé cómo puedes lidiar tú con tanto las veinticuatro horas. -Costumbre, creo. No es tanto como parece ... -Entonces dime ¿Cómo es? -Puedo mostrártelo cuando quieras. -Izan deja de coquetear conmigo-dije en un susurro, bromeando un poco- oh cierto ¿Te molesta que te llamé tan informalmente? -Para nada-dijo riendo- - ¡Uf! qué bueno, porque ya me suena raro tratarte de "usted". Hablamos un rato de cosas triviales, no es para nada como yo lo imaginé cuando lo conocí en aquel baile, tiene mejor conversación de la que me esperaba y eso para mí es fundamental. Cuando nos desanimos a irnos, mi móvil sonó varias veces seguidas. Recibí una llamada perdida de un número que no conocía y un mensaje de ese mismo número. - ¿Ocurre algo? -Izan me sorprendió preocupado, no pude contestar estaba completamente sorprendido por ese texto- Amelia. Le miré a los ojos un momento y luego volví la vista al dispositivo. "Tú sigues".  
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