Capítulo 7
-Si dice así, Izan terminara aún más loco por ti-dijo poniéndose de pie- él quería querido venir, pero los reyes no lo dejarían ni un solo segundo, además de las familias que insisten en solicitar audiencias para que conozca a sus hijas. Por eso me envió a mí.
-¿Acaso no hay un sequito de mujeres detrás de ti?
-Oh por supuesto que lo sí, es solo que el hecho de ser llamadas reinas es más tentador que ser princesa por siempre. A mi lado puede que ni siquiera eso pase.
Lo mire un instante fijo, su forma de hablar dejaba muy en claro su deseo de libertad, con esa última frase puedo jurar que no pasara mucho tiempo para que renuncie al título y sus beneficios.
-¿Es así? Pues entonces debe estar agobiado por tanta atención-no era un comentario malicioso ni mucho menos, entendía perfectamente el agobio por la atención no deseada.
Jordán se fue dejándome una pequeña nota en puño y letra del príncipe de Andorra, no pude descifrar las palabras escritas pues no parecían estar en un idioma que reconozca, por algún motivo sonreí. Aunque Izan me vio una sola vez, no se olvidó de mí, cosa que sería muy normal para cualquier persona, es tan extraño que hasta mí conmueve. Un poco
Cuando regresé a la casa, me encontré con mi madre sonriendo nuevamente, estaba feliz porque había recibido la visita de la reina de Andorra. Exacto, fue enviado por la madre de aquel príncipe, para comenzar eso es una de las cosas que nunca les pasarán a las personas lejanas de la realeza, sea a nosotros, además de que me parece demasiada sensación a las personas con las que solo hablaron una noche por más que se hayan caído de maravilla y todo eso. Por esto puedo pensar que fue Izan quien se metió mano para que la primera dama venga a mi casa, hablar quién sabe por cuánto tiempo y sobre qué con mi madre.
-¿Por qué vino la reina? No termino de entenderlo-dije mientras tomaba un sorbo de limonada fresca.
-Ella dijo que fue porque le caimos muy bien y quiere mantener una relación cercana con las familias influyentes de este país. Pero estoy casi seguro de que no fue solo ese el motivo. Sin embargo, no importa-dijo aun sin poder borrar la sonrisa de su rostro.
Ver la sonrisa resplandeciente de mi madre, después de su preocupación de anoche me tranquiliza bastante. Pero no mucho el motivo de la misma, ella está así por lo prometedora que se ve la fiesta. No falta casi nada, estoy nerviosa.
-Entonces es por eso que ha traído toda la tienda a la casa ¿No?
-Quiero que elijas un vestido bonito, y que llames a Zac, tiene que elegir su trayectoria también. Tu padre ha dicho que está en camino, así que solo falta él, realmente estaba contento, pero puedo darme cuenta de que hay otra cosa.
Ella normalmente me arrastraría de compras todo el día, la última vez que trajo los vestidos aquí fue cuando hice mi presentación en la sociedad, insistí en que nadie tenía que saber cómo iría vestida. Realmente ella intenta cuidarme a toda costa, el día esta precioso y puedo jurar que le encantaría salir y recorrer las tiendas con paciencia admirando cada trayectoria. Deje que ella tome el control esta vez, y tome una de sus recomendaciones sobre cómo debería ver y qué tan amable debería mostrarme.
Tampoco es que vaya a ser un ángel de un día para otro, pero intenta ser más cordial, si Zac me escucha diciendo esto es ahogaría de la risa. Tomo el móvil y llame a mi hermano, al segundo timbre me atendió, cosa que casi nunca ocurre, es decir, aunque sé que prioriza mis mensajes no suele ser del tipo que contesta priva, sino al contrario.
-Zac llegara en una hora, esta atorado en el tráfico al otro lado de la ciudad-dije mientras mi madre me pasaba un vestido corto color amarillo- mamá odio el amarillo.
-Pero te queda tan bien, mira como realza tus ojos ...
-Es un no, que tal este-dije tomando uno del mismo modelo color verde manzana con bordados de flores en rojo.
Aunque me probé más de veinte vestidos me quedan con ese, para cuando llegaron Zac y papá yo ya estaba tomando un té tranquilamente mientras escuchaba como estaba la empresa, mi madre puede ser muy apasionada en su trabajo.
Paso el tiempo y la esperada fiesta del té, supongamos que comenzamos a las tres de la tarde, pero nosotros nos retrasamos casi una hora, Zac se olvidó el móvil en la empresa la noche anterior y lo acompañamos a buscarlo, por lo que mis padres se adelantaron y asumo van a disculparnos por el retraso.
-Enserio, ¿Tenías que tomar esta ruta?
-¿Acaso eres tú la que conduce?
-Mamá va a matarnos ...
-Está bien, iremos por un atajo-Zac estaba muy divertido con la situación, y eso era irritante. No es porque sea muy puntual ni nada parecido sino porque intenta serlo por un día al menos y él no me estaba ayudando.
Cuando llegamos a la enorme mansión real, el color se me subió al rostro, todos voltearon a vernos inclusive los reyes invitados. Pasamos a saludar y disculparnos con los anfitriones, para luego ir a saludar a quienes pusieron especial énfasis en que vayamos. Erick no estaba cerca por lo que me fue fácil evitarlo e ir con los reyes de Andorra, el rey que se entretenía hablando de negocios con mi padre, nos recibió con una sonrisa demasiado cálida, Zac le cae de maravilla y no termino de entender por What. La reina en cambio me examina de arriba abajo un par de veces y se mantiene distante, seguramente está molesta por el retraso. Mantuvimos una breve y cordial conversación antes de que fuera arrastrada literalmente por su hijo.
-Me alegra que hayas venido-dijo sonriendo levemente- por cierto, déjame decir que te ves adorablemente bella el día de hoy.
-¿Y ese cortejo? Pensé que necesitaría estar acorde con el día, hoy hace un muy buen clima ¿No lo cree usted?
-Deja tanta formalidad, puedes ser tan informal como quieras. No me molesta para nada si admite que te ha arreglado para mí.
-No me molestaría para nada si dejas de lado tu egocentrismo.
-Enserio, ¿Así pretendes que dejes de estar admirado por tu ser?
-Pareces salido de una novela romántica del siglo pasado. Es tu fiesta, ¿No tendrías que estar con algún invitado especial?
-Eso es cierto, mi querida dama, pero yo temo que ese invitado especial se rehúsa a que lo acompañe mucho tiempo.
-Debe ser alguien inteligente, seguramente huye de tus muy finos modales.
-De hecho, dudo que tú quieras huir por eso justamente. Sinceramente pienso que esto no sería tan divertido si no tuvieras esa personalidad tan reacia conmigo.
Me sorprendió un poco, que haya dejado en claro que era una invitación especial pero no tanto como saber que me tiene como payasito de fiesta.
-¿Soy su payasito? Discúlpeme no sabía que fui invitada para entretenerlo.
-Vamos, no lo dije de esa manera. Amelia no te enfades-dijo tomando mi brazo pues estaba dispuesta a irme muy lejos de allí.
-¿Entonces cómo podría tomarlo? -No estaba realmente enfadada, solo un poco ofendida, esperaba más de alguien que intenta conquistarme o como mucho llevarse bien conmigo.
-Eres la única persona entre todas las presentes que desea fervientemente ver. No tienes idea de las veces que recuerdas nuestro primer encuentro en el baile-sus ojos no se despegaban de los míos y podían percibir su sinceridad, aunque sus palabras sonaban bonitas, no podían dejarme persuadir tan fácil.
-Si mal no recuerdo en ese baile no hicimos más que discutir ...
-Bailamos una pieza, eso es algo.
Su semblante cambio por completo y comenzó a bromear conmigo de la misma forma que lo hace Zac cuando está aburrido en una reunión social. Me concentro tanto que pase por alto las miradas de odio de la mitad de las jóvenes invitadas. No fueron tantos invitados como en el baile, estos son más selectos, pero aun así no tengo ninguna persona aparte de él y mi familia que me vea de buena manera. Izan es apuesto pero no lo suficiente para provocar semejante reacción, sin embargo, su posición y lo que promete podría desatar una guerra aquí mismo. No es algo de lo que puede presumir, no me interesa la posición de Izan, no estoy hablando con él ahora para obtener algún tipo de beneficio ni nada parecido.