Capítulo 23

580 Palabras
Después de aquel beso no dijimos absolutamente nada, Henry miraba directamente hacia enfrente, después de todo iba manejando, en cuanto a mí, yo iba viendo las estrellas por la ventana y de vez en cuando miraba de reojo a Henry. No sabía si era mi idea, pero aquella noche el cielo se veía hermoso, estaba completamente oscuro y gracias a eso las estrellas brillaban aún más. Poco después llegamos a mi casa, Henry detuvo el auto y yo bajé - Gracias – no se me ocurrió otra cosa que decir. Henry no dijo nada, solo esperó a que entrara a mi casa y se marchó. Como pude entré a mi casa, tratando de ocultar el dolor de mi tobillo. - ¿Tan temprano regresas? – me dijo mi padre que se encontraba comiendo pizza con mi hermano - Sí – me acerqué y traté de caminar lo más normal posible para que mi padre no se enterara de que me había lastimado – me senté en frente de Leo – Pensé que regresarían más tarde - Papá estaba tan preocupado por ti que regresamos antes – contestó Leo - ¿Preocupado por qué? – reí y tomé un vaso de agua - Es el primer chico que viene a buscarte – dijo mi padre sin rodeos - ¿Es tu novio? Leo soltó su rebanada de pizza y yo escupí el agua que estaba tomando hace unos segundos - ¡¿Qué?! – Dijimos casi gritando mi hermano y yo. Mi padre comenzó a reír y yo también poco después, más que nada porque no esperaba la reacción de mi hermano - Veo que Leo aún sigue siendo el pequeño de antes – dijo mi padre tratando de controlar su risa Al principio no había entendido cuando mi padre dijo que Leo era el mismo de antes, hasta que recordé cuando en la primaria un niño me besó, así es, di mi primer beso a los siete años, Leo vio aquella “escenita” y golpeó al pobre niño diciendo “ella es mi hermana”. Comencé a reír más y Leo solo se ruborizó como si también hubiera recordado lo mismo que yo - Dejen de burlarse, eso fue hace mucho – Leo trató de callarnos. Era verdad que ya no se encelaba como antes, después de todo maduró. Pasamos una hora más recordando todas las escenas de celos de Leo con mis antiguos “amigos”, papá nunca se había enterado de ningún novio mío, todos eran idiotas y no durábamos más de un par de meses así que por eso nunca los presenté como tal. El recuerdo más reciente de celos de mi hermano fue hace tres años, Leo y yo fuimos a conocer un poco la cuidad a la que recién nos habíamos mudado. Leo fue por unos helados, mientras yo me quedé esperándolo, tras unos segundos un turista francés me pidió ayuda para llegar a cierto lugar que se encontraba a una cuadra de ahí, en fin, cuando mi hermano llegó le dijo al turista que se alejara de mí, y le dijo aprovechado, fue gracioso. Leo había confundido una palabra con otra y eso dio lugar a la confusión. A pesar de que mi hermano es más inteligente que yo, yo lo era en francés, de los cuatro idiomas que aprendimos el que se le dificultaba a él era el francés. Tras un buen rato todos subimos a nuestra habitación a descansar.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR