Treceavo capitulo. Reencuentro.

922 Palabras
Konstantin. Nuevamente estamos juntos y aún no entiendo cómo es eso posible. He intentado probar si los demás pueden verlo también pero aunque le pedí a él que pasará enfrente de mi madre, ella no se ha dado cuenta, solo ha pedido que cerramos las ventanas de los cuartos. Supongo que lo que está merodeando en mi cuarto si es algo similar a un fantasma o en serio estoy enloqueciendo. No puedo asegurar que me causaba miedo pues de pues de todo de alguna extraña manera me sentía agusto con Bruno aquí, aunque fuera creado por mi imaginación o fuera un fantasma, o lo que sea que es, solo estoy feliz, también un poco sacado de onda porque no logro comprender pero feliz. debo intentar ayudarlo lo más que pueda, y debo intentar ayudarme a mi también. «Esto es un lío». «Aunque admito me gusta tenerlo aquí». —Oye Bruno. Él volteó a observarme, su rostro muestra un poco lo perdido que se siente. Se acercó y me tomó de la mano, hundiéndose en melancolía. —¿Qué pasa?— Preguntó. —Eso quería preguntarte ¿Cómo es que estás aquí?— Pregunté. —¿por qué lo dices como si ese hecho fuera algo tan sorprendente?. No quise dar una respuesta. «No aún». Coloqué mi otra mano sobre la de él para intentar calmarlo, Bruno se arrodilló para acostar su cabeza en mis piernas, esperando que dijera lo peor. —Bruno…— Suspiré antes de continuar. Tengo un nudo en la garganta, no sé cuánto tiempo pueda soportar, quiero llorar por saber la verdad, por no atreverme a engañarte. —Dime lo que está sucediendo Konstantin. Me empecé a desesperar, de mi frente caen gotas de sudor que intentaba limpiar antes de que tocaran el cabello de Bruno. —Respóndeme— Exigió— ¡Quiero la verdad!—Exclamó desesperado. Mire hacía todos lados intentando huir de la realidad pero el se encuentra acostado en mis piernas, no hay forma de escapar. Cerré los ojos, intentando pensar, los pensamientos en mi cabeza pasaban por cortos momentos y se iban de manera veloz. «La cabeza me va a explotar». Aún me duele la cabeza y como he estado un poco ocupado se me ha olvidado nuevamente busca una solución para mí problema. —¡Konstantin!— Gritó hartó por no recibir su respuesta. No puedo seguir callando, esto se me sale de las manos. Apreté fuertemente la mano de Bruno y dejé que las palabras salieran de mi boca. —Estas muerto— Respondí. Un dolor imaginable choco contra mi corazón y me impidió tomar la mano de Bruno quien se levantó de mis piernas para irse a esconder en el baño de mi habitación. Tomé un par de segundos para poder procesar todo lo que se encuentra ocurriendo. Coloqué mi mano sobre mi pecho para sentir los latidos de mi corazón quien late desesperado. Me puse de pie, con un montón de dolores pero decidido a no permitirme dejarlo solo nuevamente. Mi madre entro de la nada un poco preocupada. —¿Estás bien cariño?— Preguntó extrañada observando detalladamente mi cuarto. —Si madre— Respondí intentando que no se diera cuenta de mi situación, apoyándome al closet de madera. —Es que llevo rato escuchando que hablas con alguien— Dijo para luego entrarse a la habitación. —Practico un monólogo— Respondí sonriendo. Ella se quedó mirándome un poco asombrada. —¿Y para que estudias?— Preguntó con emoción. —Siempre me ha llamado la atención la actuación y pensé en qué sería bueno empezar a pensar en que hacer respecto a mi vida— Contesté bajando la mirada hacia un lado algo avergonzado. Ella me dio un abrazo, mostrándome toda su felicidad. —Me alegro de que pienses así— Dijo sonriendo—Ya quiero ver la cara de tu padre cuando se lo cuente— Agregó para salir con apuró de mi habitación. Suspiré ya un poco más tranquilo. «Me he salvado, al menos ahora sé que si tengo madera para ser actor». Me dirigí hacia el baño. Al entrar lo vi, se encuentra sentado sobre el inodoro llorando sus penas. En mi vida, que yo recuerde, he visto a Bruno llorar muy contadas veces, no suele hacerlo al menos que se trate de... Fui hasta donde se encuentra, agachándome para verle los ojos. —Déjame tranquilo— Contestó en llanto. Intente levantar su cabeza para poder limpiar sus lágrimas. —Estoy feliz de verte. —¡No estoy vivo!— Exclamó. —Es cierto pero… al menos puedo verte— Dije intentando tranquilizarlo. Él me miró fijo a los ojos, seguro que al igual que yo, queriendo regresar al pasado. —¿Cómo pasó esto?— Preguntó moqueando. «Supongo que a él también se le ha quedado en blanco el disco». —No lo sé, también perdí la memoria, solo se que todo ocurrió en un accidente automovilístico— Respondí desanimándome un poco. —¿Por qué Konstantin?— Preguntó con la voz rasposa. —Por desgracia aún no te puedo responder pero te prometo recordar el pasado— Dije finalmente tomando una decisión. Bruno besó nuevamente mi frente, como solía hacer en aquél entonces. —Estoy feliz de verte— Murmuró. Todo esto era cómo un sueño, mi novio ahora es un fantasma. De alguna forma me hace sentir mejor, al menos puedo verte, al menos puedo volver a hablar contigo. —Te amo Bruno— Susurré queriendo quedar atrapado en este momento.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR