Capítulo 25

4393 Palabras

Daniela estaba mejor a la mañana siguiente y, como ella tenía tantos deseos de asistir a sus clases, se lo permití, pero exigiéndole que me llame en caso de sentirse mal. Y, a pesar de mi ajetreada mañana, me tomé el tiempo para llamar a mamá anunciándole que la visitaría a la hora de almuerzo, no se opuso, pero tampoco la sentí tan contenta con la idea. Me extrañó ver el auto de papá, pero me levanté de hombros y seguí mi camino hasta la puerta trasera de la cocina, como imaginaba, ella estaba muy ocupada con la comida. –Hola, mamita –la abracé fuertemente– quedé muy preocupada cuando me dijo Samuel que te sentías mal, tú siempre tan saludable. –Estoy mejor, niña mía ¿Cómo es que tienes tiempo de venir a verme? –ignoré su comentario y abrí la tapa de una olla. –¿Qué estás preparando?

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR