Milenna al ver a un hombre muy extraño al frente del local. Y que no le quitaba la mirada a Enrique, de inmediato le dice a su esposo: — ¡Mira!, ¿esa persona la conoces? Rápidamente Enrique deja de acomodar una ropa y mira al extraño, y le dice a su esposa: — No lo conozco. En ese momento, Enrique se acerca al señor, y le dice: — ¿En qué lo puedo ayudar? En ese instante, el señor se sonríe, y le dice: — Papá, papá, papi, papito encontré a mi papá, que feliz estoy. Estupefactos y muy sorprendidos por esta nueva situación, Milenna y Enrique se quedan viéndose las caras. En ese momento, el señor comienza a gritar y a desesperarse diciendo que Enrique es su papá. Las personas de todos los locales del frente y de los lados, salen a mirar el gran es cándalo del sujeto. En ese instante

