No deja que continúe con su forma de seducción, se les hacía tarde y no quería causar mala impresión con ese hombre que tanto respeto solía tenerle. Sonríe mientras termina de ducharse, escucha como sale él primero y luego ella. Desayunan rápido algo así no más, salen de su casa y van directo al club. En la puerta se pegaron muchos periodistas para tomarle fotos, Mía toma la mano para sacarlo de su pensamiento —Ya pasará, no le preste atención y verás que todo funcionará — sostiene. Suspira, toca su cabello y sigue mirando hacia adelante. Encuentra un estacionamiento libre con el nombre de otro directivo pero no le importó demasiado. Apagó el auto y miro el retrovisor que no aparezca nadie, cuando observa que todo estaba despejado se relaja completamente. Respira hondo, siente que su cor

