Manuel se acerca también y lo saluda para quedar bien con todos. Y Mía una vez que ve que ya están las presentaciones realizadas, se voltea a mirarlo — Ya te puedes ir — suelta haciéndole un gesto. En cambio Thomas lo único que hace es caminar hacia adentro de esa oficina, buscar una silla y acomodarse, tira su bolso a un costado en el suelo y espera a ver qué van hacer. Se cruza de brazos — ¿Y para qué vienes Manuel? — pregunta mirándolo. Manuel suelta su corbata un poco, se sienta en el otro asiento que se encontraba libre — Vine porque Mía necesita mí ayuda, ¿no es así? — pregunta. La secretaria nerviosa por toda la situación al igual que Mía, se queda mudas unos segundos pero avanza hasta su asiento — ¿Thomas no tienes que hablar con mí padre? — pregunta sonriendo para disimular f

