Capítulo 39Arco

1416 Palabras

El sonido del autobús al cerrar sus puertas fue el cerrojo final de su antigua vida. Ginger Smith se hundió en el asiento gastado, la capucha de su sudadera cubriéndole los ojos, y no miró atrás. No podía permitirse el lujo de hacerlo. Cada kilómetro que la alejaba de la ciudad, de la mansión Rodger, del olor a sangre y traición, era un segundo más de vida para Emiliano. Había huido. No fue un plan. No hubo cálculo. Fue puro instinto. No por ella. Por él. La imagen de Gabriel cayendo, su sacrificio limpio e inmerecido, se había grabado a fuego en su mente. Aquel había sido el precio de su venganza, el coste de haber jugado con fuego demasiado cerca del corazón. Zuri, en su huida, se había convertido en una sombra sin rostro, una amenaza latente. Y Fernando, con su oferta de un imperio h

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR