Capítulo 12.

744 Palabras

Cuando la vi esa mañana no pude creer lo afortunado que fui al conocer a esta hermosa mujer. Era sexy como el infierno y ella no estaba consciente de ello y me encantaba, me encantaba porque no temía mostrarse natural como era, no pretendía ser alguien más y disfrutaba siendo tan imperfectamente perfecta. Me cautivaba cada vez que mis ojos la veían, me cautivaba porque nunca había visto una belleza igual. Esa personalidad suya fría, recatada y muy calculadora contrastaba con ese rostro que me volvía loco y era dueña de mis fantasías. Aunque debía admitir que cuando la conocí y la vi colocarse esa muralla de acero alrededor defendiéndose a si misma me hizo ver que no era una mujer fácil, era alguien con una fortaleza increíble, con una tenacidad poco vista en las personas y con una visión

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR