Capítulo 1
Tiempo trabajando y sucedió lo inimaginable durante el desarrollo de la clase del recinto de brebajes para hipnotizar conciencias, preparándome para seguir instruyendo a mis alumnos los conocimientos suficientes para ser mejores encantadores y la generación estaba tan motivada, concentrada, a la vez perplejos por la experiencia del aprendizaje del día, entre ellos la aprendiz PATCHILL la misma que era una chica muy aplicada y quien debía mezclar para su brebaje los siguientes mejunjes para controlar el estado de la conciencia, utilizando los aceites de Pachuli, geranio, Naranja, sangre de cuy y gato n***o, cabellos chamuscados y agua de volcán hirviendo, todo muy bien indicado.
Sin embargo, y como si la mala suerte se hubiera apoderado de nuestra clase y como si la supervisión del mismo fuera inexistente, como si todo el cosmos se hubiera reunido para arruinar la clase en un abrir y cerrar de ojos, pasó lo inimaginable, ya que, sin precedente alguno sucedió en un descuido lo inimaginable.
Y en un descuido o desatención cometió el error de colocar raíz de TARO a su brebaje sin darse cuenta, y después de una hora de preparación llegó el momento de probar las mezclas de cada uno de los aprendices de la clase, y le tocó el turno a PATCHILL presentar su mezcla y la tutora GRISELDA indicó a las aprendices CLIOD, WELLBE, y a los aprendices TOOT, ELPH Y EARG para que sean los voluntarios que tomarán el preparado de PATCHILL, y ver que sucedía, y bebieron y casi al minuto que tomaron se inició una evolución de sucesos entre los cuales todos iniciaron a tener reacciones de diferentes tipos menos para lo que verdaderamente se necesitaba o que estaba relacionado con la clase.
A CLIOD que era la que más experiencia tenía dentro del género femenino empezó a sufrir una intensa sensación de ardor y quemazón en la lengua que podría persistir por largo tiempo no pudiendo pronunciar palabra alguna, quedando muda.
A WELLBE la más traviesa entre las mujeres participantes le sucedió que se empezó a reírse tanto y demasiado que terminó desmayándose sin que nada ni nadie pudiera controlar la consecuencia del brebaje.
A TOOT emprendió a hacerse daño él solito dándose golpes en la cara, jalándose las orejas como si las quisiera arrancar, igual que los cabellos sin que nada le detuviera alucinado que veía animales que le atacaban.
A ELPH le empezó a dar una reacción alérgica del cuerpo, caracterizándose por la aparición de manchas, bultos rojos y blancos en la piel, provocándole una intensa comezón, ardencias insoportables y tirándose al suelo con la finalidad de sofocar tales dolencias.
A EARG comenzó a darle malformaciones y cambios en diferentes partes del cuerpo, el excesivo crecimiento de la piel y el de los órganos quedando irreconocible para sus compañeros que estaban sorprendidos de la transformación de como quedó.
Al frente de toda la clase viendo estas escenas que acontecía estaban PATCHILL junto a la tutora GRISELDA quienes se miraban anonadadas de todo lo que provocó la mezcla de brebaje de hipnosis de conciencia, lo cual fue negativo a los propósitos que se quería educar y aprender
Y la tutora GRISELDA preguntó. — ¿PATCHILL, que pasó, explícame?
Ella muy nerviosa respondió. — No sé, señora tutora GRISELDA, hice conforme a lo indicado en mis apuntes y las reacciones que pasaron no lo explico. - se puso a la llorar pensando que seria expulsada de la clase y sin saber que pasaría con sus compañeros y como se podría remediar aquel error cometido
La tutora hizo que todos los aprendices que se encontraban aun con las consecuencias del brebaje fueran encerrados en cuartos separados, y a TOOT se le tuvo que amarrar completamente y así evitar que atente más con su vida golpeándose y así buscar los brebajes correctos y volveros a la normalidad, además de buscar el motivo de tales reacciones, volvió a mirar a PATCHILL y nuevamente le preguntó. — ¿Segura que no sabes que pasó o que error fue él que cometiste?
A lo cual PATCHILL volvió asegurar que no lo sabía, aunque dentro de ella se puso a pensar que algo hizo mal durante la mezcla y regresó a su lugar de trabajo poniéndose a buscar los ingredientes que uso, sin embargo, al sacarlos sobre la mesa todos los mejunjes se dio cuenta que también vio que la Raíz de TARO estaba cortado y le faltaba un pedazo, a lo que ella se dio cuentan de su tamaño equivocación y volvió a llorar desconsoladamente recriminándose y culpándose en su mente de lo que había hecho a sus compañeros.
PATCHILL se sentó, agacho su cabeza sobre sus rodillas cogiéndose el cabello, y sintiendo una opresión en el pecho, exclamo en su mente que todo lo que había logrado hasta ese día se había derrumbado torpemente por su distracción y ahora solo esperaba recibir el castigo que se merecía.
La tutora GRISELDA se acercó al lugar donde estaba sentada PATCHILL, y al verla llorosa, la consoló y sintió pena y consuelo por ella., diciéndole que no se preocupara que a cualquiera le sucede este tipo de cosas.
La contempló, mirándola y vió que su mirada se veía perdida, esos sentidos que era equivalentes a los planetas vivos, y en un segundo perdieron el brillo de lo que fueran el año pasado, ahora estaban apagados de un color gris oscuro, no tenían el resplandor estaban opacos.
Sonrió levantándole la cabeza y viéndola, PATCHILL la miró esperando su castigo, sabía en su interior que ella era la culpable, y que merecía la sanción cualquiera que fuese igual ya nada era igual y ya no tenía ganas de pelear contra el mundo, no le dejó decir nada más a la Tutora y Solo atinó a decir y a gritar ¡soy culpable !¡ soy culpable!
Pidiendo perdón a todos.
Sus compañeros y la Tutora GRISELDA quedaron mudos y confusos ante tales afirmaciones de PATCHILL, sin conocer con certeza los sucesos, por lo que la Tutora GRISELDA les ordeno que salgan del ámbito para que con tranquilidad buscara una solución a los acontecimientos.
Uno a uno fueron desalojando el lugar, en medio de muchos cuchicheos expresando cada quien a su estilo lo que había pasado, pidiéndole a ANASTASIA que se quedara ya que es la mejor amiga de PATCHILL para que le apoye en estos instantes dándole ánimo y motivándola a que se reponga de tal escenario que estaba pasando.
Dirigiéndose a PATCHILL, la Tutora Griselda le preguntó porque decía que era la culpable y que se explicase mejor, a lo que PATCHILL le contestó indicándole a la Tutora los ingredientes que estaban en la mesa y los que uso igual como tenía anotado en su cuaderno y al mismo tiempo también le mostró la Raíz de TARO, que le faltaba un pedazo de raíz y ese habría sido el ingrediente causante de todas las reacciones orgánicas sucedidas a sus compañeros.
La Tutora cogiéndose el mentón de su cara y cruzando los brazos echó un vistazo a la mesa y sorprendida, entendió el error cometido por su aprendiz, aun así, creyendo que no había sido intencional la falta, le indicó a PATCHILL que todo tenía solución a las reacciones sufridas por sus compañeros por la poción que han tomado.
Y que se calmara, pidiendo a ANASTACIA que trajera un vaso con agua y llevara a PATCHILL al baño a lavarse la cabeza para que se relaje, lo cual hicieron
Al cabo de unos minutos regresaron ambas aprendices con PATCHILL más calmada y consciente del grueso de su error y desorientación esperando las consecuencias de sus actos
La tutora GRISELDA pidió a ANASTACIA que saliera un momento y dejara sola a PATCHILL con la finalidad de conversar con ella e indicarle que una desconcentración de esta naturaleza no podía pasarse por alto, por lo que ANASTACIA salió del recinto.
— PATCHILL, debo sancionarte. — le dijo la Tutora GRISELDA
La Aprendiz la miraba fijamente, con la mirada perdida que ya comenzaba a dar escalofríos, y la Tutora volvió a decir. — ¿Me oyó?
La chica tardó en contestar, parecía perdida en su mundo. Finalmente avivó
— S... Si señora...Tutora
— Bueno. — dijo la tutora GRISELDA. — Su sanción será quedarse en la escuela de Paluz durante una semana de las vacaciones a reflexionar y comprender que la hechicería es delicada y cada mal movimiento trae derivaciones graves. — ¡Entiende!
— Si señora Tutora, lo concibo
La tutora la miró turbada, PATCHILL continuaba mirándola, algo en su interior le decía que la chica estaba realmente mal, y le causaba misericordia
Pidiéndole ahora que vaya a la enfermería para que le atiendan y le den algo para que se tranquilice y logre renacer nuevamente esa alegría que tenía antes de los eventos
Y le dijo. — ¡vaya vaya!
PATCHILL se sobrepuso por un momento, respiró profundo y logró pararse para ir donde le había indicado la Tutora, en todo instante pidiéndole perdón que no fue intencional.
La Sra. Tutora le dice a PATCHILL que todo está bien y dándole un abrazo de alivio, haciéndole ver que no esta sola y este capitulo de la clase quedaría de experiencia con todos que jamás se debe de tomar a la ligera el aprendizaje por lo delicado que son el preparar pociones mágicas.
Despidiéndose PATCHILL de la Tutora, salió del lugar agradecida por las palabras de la misma, caminando con dirección a la enfermería se topó con ANASTACIA quien le preguntó. — ¿Qué pasó con la sanción?
PATCHILL le responde a su amiga. — Me quedaré una semana de las vacaciones en la escuela de Paluz
ANASTACIA consuela a su amiga y le dice. — ¿A dónde vas?
— A la enfermería. — responde PATCHILL
— Te acompaño. — dice ANASTACIA
— Ok, amiga vamos si necesito de tu ayuda y apoyo moral en estos momentos de angustia y así me apoyas porque me siento muy mal por el desastre que provoqué. — acotó PATCHILL
Mientras ambas amigas conversaban camino a la enfermería, en el aula la Tutora estaba en la disyuntiva de que acciones tomar con relación a los sucesos pasados durante la clase, entonces recapacitó que lo primero era comunicar a la rectora de la escuela de Paluz para que se limpien o compongan los actos cometidos por PATCHILL, que aunque fue sin intención tuvo secuelas graves en los discípulos involucrados e iba haber reclamos de los padres pidiendo explicaciones.
Dirigiéndose con mucho nerviosismo a la Rectoría de la escuela de Paluz la Tutora, analizaba todos los acontecimientos suscitados durante el desarrollo de su clase, y así narrar los hechos a la Rectora Bruja Mayor YZMA.
Llegando a la Rectoría de la escuela de Paluz, tocó la puerta, encontrando a la Bruja Mayor YZMA, revisando unos papeles que habían llegado y a quien los golpes de la puerta sacaron de su concentración.
— Adelante. — miró en dirección a la puerta para ver quien lo buscaba. — ¡ah!, señora CRISELDA, tomen asiento. — esperó hasta que tomara asiento. — dígame, ¿qué la trae por aquí?
— PATCHILL, Rectora. — directa y concisa fue la respuesta de la señora CRISELDA.
— ¿Qué pasa con PATCHILL? – pregunta la Bruja Mayor YZMA.
— Nos preocupa Rectora. — y empezó a narrar las gestas y efectos originadas por la aprendiz PATCHILL, recalcando que la situación fue involuntaria por parte de la alumna y que a pesar las consecuencias ocurridas se deberían apoyar a todas las partes para evitar conflictos emocionales que podrían contraer todos los participantes de estos episodios desagradables, fue la sugerencia de la Tutora CRISELDA.
— Entiendo y es una situación muy preocupante lo sucedido. — contesta la Bruja Mayor YZMA.
— Es muy preocupante pero solucionable. — dice la Tutora
— Bueno tome y haga todas las acciones necesarias para resolver la situación de mejor manera posible. — indica la Rectora
— Gracias Señora YZMA por la confianza que me otorga y no se preocupe que todo saldrá muy bien, por lo pronto ya castigué a PATCHILL, y me pondré a buscar las pociones necesarias para disolver los percances sufridos por los aprendices a quienes tengo aislados y calmare a los demás alumnos. — profirió la Sra. CRISELDA
Llegó el momento de retirarse de la Rectoría con el apoyo de la Bruja Mayor YZMA, despidiéndose muy amablemente, confiada de poder solucionar los problemas creados por PATCHILL.
Dirigiéndose la Tutora CRISELDA hacia su aula, cruzando el patio donde se encontraban los demás aprendices y quienes aun estaban asustados, indeterminados y decididos a conocer los detalles mas precisos por los cuales sucedieron las cosas con sus compañeros que estaban aislados, se acercaron a la Tutora y preguntaron todos a la vez sin que se pueda entender cuál había sido la causa de tales acontecimientos.
La Tutora quedo sorprendida ante tal acecho de su alumnado y pidió calma a todos, solicitando que hablen uno por uno ya que no se entendía nada de lo que decían, entonces se dirigió a CIRCE y que haga su pregunta en nombre de sus camaradas.
— ¿Señora Tutora nos podría explicar que fue lo que causó esas reacciones tan feas y locas a nuestros compañeros? – curioseó CIRCE
— Haber les comento señores aprendices que este caso quede como lección en la memoria y experiencia de todos ustedes para que tengan mucho cuidado al instante de hacer las mezclas de brebajes o pócimas de cualquier indoles que pueda presentar y para cualquier hechizo que quieran hacer contra alguien o para ustedes mismos, hoy le pasó a su compañera PATCHILL quien involuntariamente y en pocos minutos de desconcentración hizo lo inimaginable que fue errar en la combinación de ingredientes en la composición de un brebaje o mejunje realizado, logrando resultados desastrosos en sus compañeros que ahora están aislados a la espera de la pócima de reversa. — refirió la Tutora CRISELDA
— Entendemos. — dijeron CIRCE y todos los alumnos en coro
Y así continuaron con sus preguntas los estudiantes, la Tutora amablemente respondiendo, despejando dudas de lo que se debe hacer y lo que no se debe de hacer, igual siempre recalcando no exponerse o siempre verificar lo que se concibe con mucho tino.
— ¿Señora Tutora si hay solución? — Uno de ellos preguntó
— En este caso si hay solución, existiendo reversa para con sus compañeros, así que no se preocupen que igual vamos aprender a restituir este tipo de errores. — dijo la Tutora
— ¿Y quedará secuelas en nuestros compañeros afectados? — curioseó otro alumno
— Esperemos que no. — contesta la Tutora
— Siempre que se entrega un trabajo hacia alguien sea en bebida o comida, existe el riesgo que salgan las cosas mal si los preparados se hacen sin leer las indicaciones y claro puede quedar secuelas de forma permanente o pasajeras, por eso mucha concentración a la hora de hacer la gestación de mezclas de brebajes, ustedes como aprendices de hechiceros, estarán al frente del manejo, tanteo de objetos suaves y peligrosos. — explica la Tutora CRISELDA
Mientras tanto PATCHILL Y ANASTACIA llegan a la enfermería y al tocar la puerta sale el administrador.
— En que les puedo ayudar. — pregunta el encargado
— Ayúdeme con algún remedio para mejorar mi estado emocional que no puedo concentrarme y estoy muy decaída, por favor. — responde PATCHILL
— Está bien. — indica el enfermero
— Tenemos muchos remedios preparados que se puede brindar de acuerdo a los síntomas que presentan las personas, como en tu caso vienes de un cuadro de ansiedad, desesperación exaltada, bueno, acuéstate en la camilla, vamos a proceder a medir tu nivel de angustia, y emanar que remedio te caería bien. — comentó el encargado llamado AMADEUS de forma muy amable.
— Por favor, ayúdele a mi amiga señor a recuperar la autoestima que lo tiene por los suelos y sin brillo.— aseveró ANASTACIA
— No se preocupe señorita que a PATCHILL la vamos a ayudar, inyectándole nuevamente las correcciones necesarias para levantar la autoestima y el amor propio de ella. — indicó AMADEUS.
—Bien, vamos a analizarte y poder determinar tu falta de alegría, claro, que por lo que me haz contado se debe a problemas recientes en el cual haz perdido el interés en la vida, sabiendo que tenemos mucho por hacer, así que acuéstate en la camilla y relájate que vamos a iniciar, con la terapia ¿Está bien?, cierra los ojos y piensa en lo bonito que haz vivido o en la personas más bellas para ti, mientras tanto te aplicaré este sedante para que puedas relajarte, despejes tu mente, pudiendo desbloquear tu sentido emocional.
— Está bien. — responde PATCHILL poniendo todo de su parte a la terapia.
— Listo, vamos, cierra los ojos y concéntrate en algo hermoso, pensando en que te gustaría ser de grande, mientras te coloco la inyección en tu hombro. — dice el enfermero.
Y se inicia la terapia, PATCHILL empieza a sentir el efecto que llegaba a su cerebro y ella icónica en sus recuerdos que su mente emanaba, como el día que con su familia fue de visita a una laguna mágica de donde salían peces multicolores que se hallaba cerca a su casa, se divirtió tanto que fueron los mejores momentos vividos para ella junto a su estirpe, durante su estancia en aquel sitio procuró sentirse muy cerca del agua viendo el reflejo de su cara en él, estrechando con ambas manos el frio sentir de la humedad, llevándolo a su rostro refrescándose del calor que caía en esos momentos, momentos únicos vividos que quedarán por siempre como lo más lindos de la vida.
Otro recuerdo que venía a su imaginación es el día que pudo tener una mascota como el conejo que le regalaron, al cual puso de nombre turrón, teniendo que alimentarlo, cuidarlo, bañarlo, mimarlo y quererlo, al tiempo de una hora de estar con el efecto de la inyección, en ese contexto que estaba PATCHILL recordando los bellos recuerdos, fue despertada por el encargado quien le decía que era el instante de poder hacerle la terapia de los masajes, estimular el sistema neuronal en el área de la felicidad que se había perdido a consecuencia del problema que le pasó.
Al despertar sintió la necesidad de sonreír contando los hermosos recuerdos que venían a su mente, y mejorando la semblanza de su rostro…hizo alegrarse a su amiga ANASTACIA, quien pensó que PATCHILL iba a demorar en lograr recuperar su estima emocional.