Capítulo 18: Intimamente mío

1009 Palabras
Capítulo 18: Intimamente mío Jadee cerrando los ojos, me encantaba todo lo que me hacía, mordí mi labio y echando mi cabeza hacia atrás cuando comenzó a repartir besos por mi ombligo y se quedó allí unos momentos en los que me hizo temblar y acalorar cada parte de mi cuerpo. Era maravilloso todo lo que me hacía sentir no solo a nivel emocional, sino también a nivel físico y mental, como si todo estuviera tan unido que solo fuera presa de las sensaciones y vaya que él era muy bueno haciendo todo esto con su cuerpo y mi cuerpo. Empezó a bajar más, lentamente, de una forma torturosa y supe que iba al medio de mis piernas con su lengua que serpenteaba de manera maestra y dominante, pero temblé poniéndome nerviosa y algo ansiosa de que fuera a poner la cabeza ahí entre mis piernas. Eso se sentía otro nivel que nunca habíamos explorado juntos. -¡Espera! -susurré, sintiendo mi corazón acelerado. Él levantó la cabeza hacia mí, mirándome a los ojos con intensidad; una intensidad fuerte, donde podía ver sus ojos oscurecidos y su rostro ligeramente enrojecido de la excitación, sus labios con una leve sonrisa. Que sexy que se veía cuando sus ojos me veían con deseo. -¿Quieres que pare? -susurró con voz ronca, sabía que él iba a respetar cualquier decisión, pero es que yo sí quería, solo que era algo nuevo, algo que nunca había hecho antes. -¡No! -murmuré aun algo nerviosa- Pero nunca antes lo he hecho. él alzo una ceja, su sonrisa permanecía en sus labios, sus ojos siguiendo oscurecidos lleno de deseo. -¿Nunca antes te han lamido toda? -preguntó con una sonrisa, sentí mis mejillas sonrojándose, la manera seductora en que lo dijo fue capaz de encenderme la cara y el cuerpo entero, o al menos más de lo que ya estaba. -No -admití, nunca había dejado que alguien pues... hiciera esas cosas, se sentía hasta inmoral hacerlo por ahí, pero claro, tal vez eran solo prejuicios que estaban en mi cabeza. -Cariño, te va a gustar -susurró con una sonrisa malévola-. Confía en mí. Tomé una profunda respiración y afirmé con la cabeza. -Está bien. -murmuré. Me volví a recostar en la cama y siguió bajando su boca; en cuanto sentí el roce de sus labios en mi sexo di un pequeño brinco ante su aliento cálido y su lengua humeda empezando a moverse, joder, era algo completamente nuevo para mí. Demetri empezó a besar mi sexo y lamerme como si se tratara de una paleta, o una cascabel, no estaba segura, porque me lamía y de repente su lengua se movía rápido. Jadee, No pude evitar levantar mis caderas y moverlas ante sus movimientos en diferentes direcciones, puse los ojos en blanco y me estremecí de placer; él comenzó a pasar su lengua por mi clítoris y a dale golpecitos con ella, mi orgasmo se estaba formando cada vez más intenso, todo mi cuerpo empezando a vibrar, estremecerse, cosquillear. Me revolví de placer, lo necesitaba dentro de mí ahora, pero él siguió torturándome pasando su lengua por mi sexo y succionando mi clítoris, no paró hasta que mi orgasmo me golpeó y grité su nombre sintiendo que estaba flotando en la infinidad del placer, mi pecho subiendo y bajando rápidamente, mis mejillas enrojeciéndose, y mi cuerpo caliente. Cuando pasó mi orgasmo, él ya estaba besándome fuertemente y le devolví el beso intenso. Sentí que él tomaba mis muslos sus dedos estaban temblorosos y algo fríos, me separó las piernas y temblé de anticipación mordiendo mis labios. Lo necesitaba, lo amaba; sentí que se posicionaba en mi sexo; rozándome, y con un solo empuje entró en mí, ambos jadeamos fuerte ante la sensación. él me besó, gemí en su boca y me empecé a mover para que él también se moviera pero no lo hizo, se quedó ahí dentro de mí como si solo quisiera sentirme. Abrí los ojos y vi que me estaba mirando con ternura fijamente y me dijo: -Se siente muy bien estar así contigo. Relamí mis labios. -Sí -susurré de acuerdo, nunca habían sentido esta intensidad con nadie, una conexión tan fuerte como esta, era muy intenso, era un sueño. -Te necesito -murmuró a mi oído antes de dejarme besos por toda esa zona de mi oido y mi cuello, apreté los labios, quería más de él.. -Yo igual. -susurré- ahora. Y con eso empezó a moverse dentro y fuera de mí tan rapido que sentí que iba a partirme en dos. -¡Mierda! -susurré aguandome de sus hombros, aferrando mis uñas a su espalda. -Oh nena, te sientes tan bien -murmuró Demetri sin dejar de empujar dentro de mí una y otra vez. De repente comenzó a moverse más lento, un ritmo lento, tanto que me hizo sufrir, haciendo que valiera la pena cada minuto que estábamos juntos y disfrutara lo delicioso que se sentía. Envolví mis piernas alrededor de su cintura y lo miré a los ojos, esos hermosos ojos azules cuando entonces acerqué su rostro al mío y le besé la nariz, los párpados y llegué finalmente a su boca y lo besé con todas las ganas que pude; un beso salvaje que lo hizo activarse otra vez en rápidas embestidas, tuve que separar mi boca de la suya para poder ahogar mis jadeos sobre los suyos. Él empezó a moverse más rápido si es que eso era posible. -Nena, me encantas -susurró y entonces yo sentí que volvía a entrar en calor, me arquee sintiendo como empezaba a temblar, como el cosquilleo empezaba a llenar todas mis piernas, en una fuerte intensidad, hasta que de repente fue como si me desbordara, en un intenso placer cuando me vine en una sensación placentera que me hizo entremecer todo el cuerpo. Demetri me observaba, sus labios formando una leve sonrisa hasta que él entonces se dejó ir cuando alcanzó su propio orgasmo, ambos disfrutando de este verano donde las ilusiones eran intensas y los placeres también.
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