Capítulo 17: ¿Un engaño?

1025 Palabras
Capítulo 17: ¿Un engaño? DEMETRI En cuando sentí sus labios en los míos, me tomó completamente desprevenido, pero solo sentía repulsión, supe que ya no sentía nada por ella, nada de lo que sentía antes, todo estaba muerto. Solo era Danka. La alejé de mi de un empujón y vi que sonreía y veía hacia un lado. Cuando me voltee vi que Danka estaba pálida, y mi hermano solo sacudía su cabeza, maldición nos habían visto. DANKA -Hector, ¿Me puedes llevar a mi habitación? -susurré sintiendo mis manos temblar al mismo tiempo que mi cuerpo entero lo hacía. Quería salir huyendo de ahí; verlo besar a la mujer que antes había amado y había odiado, era un golpe muy bajo para mí, sentía que no podía ni permanecer parada por mucho tiempo, solo estaba, aquí, sin respiración intentando no desfallecer. Me había dolido demasiado. Enseguida me di la vuelta para irme, no quería ver a Demetri. -Claro yo te llevo. -dijo. Empezamos a avanzar entre la gente hacía el ascensor, la escena de ver como se besaban se repetía una y otra vez en mi cabeza, sin poder creerlo, apreté los labios, comenzamos a subir, ninguno de los dos habló yo estaba shockeada, hasta que Hector me preguntó: -¿Estás bien? -me preguntó. Negué con la cabeza abrazandome a mi misma y respondí: -No. Sentía de repente mucho frio, mucha rabia, mucha molestia y a la vez un sentimiento de decepción que se abría paso en mi pecho. -No sé que haya pasado con Demetri. -comentó de repente. No quería pensar en él, solo me daba rabia, solo sentía que lo odiaba. -Está bien, es más que claro que ya no tengo nada que hacer aquí -susurré con voz fragil-, él todavía la ama, así que yo me voy a casa. Hector pareció tenerme algo de pena y me dio una palmada en el hombro. -Lo siento mucho. Negué con la cabeza, me sentía burlada, me sentía como una completa ilusa y esa mujer... joder, era hermosa, ¿por qué no estaría con ella? era evidente que la que sobraba era yo. -No te preocupes, tu no has hecho nada. -murmuré a Hector. Cuando llegamos a la puerta, Hector me dijo: -¿Vas a estar bien? De seguro mis ojos cristalizado al borde del llanto le decían que iba a entrar en caos, pero la verdad era que no iba a llorar frente a él, ni por todo el dinero del mundo dejaría que alguien viera mi pero momento. Me negaba a dar lástima. -Eso creo. -susurré sintiendo como ya mi voz empezaba a quebrarse. Me besó en la mejilla y me abrazó, era extraño como parecía tan familiar cuando apenas lo había acabado de conocer, pero era justo lo que necesitaba. Nos despedimos y apenas me dirigí a la habitación, empecé a recoger mis cosas asimilando una y otra vez lo sucedido. Sintiendo un nudo en mi garganta que se apretaba más y más y ni modo, mis lagrimas salieron ya estando sola. De repente escuché que el ascensor se detenía, no me importaba quien fuera, solo quería salir de aquí. limpié mis lagrimas no quería que me vieran siendo patetica, por la fantasía de un hombre y de una aventura en paris que terminó en cuernos. -¿Qué haces? Di un salto era Demetri ¿qué hacía él aquí? -Me voy a casa. -me limité a decir sin voltearme, pero joder, ¿por qué era tan lenta? tenía muchas cosas y ni sabía por qué pero de repente me había vuelto lenta. -¿Por qué? -¿No es más que obvio? -dije girándome hacia él para verlo-, sigues enamorado de Vanesa, tu ex. Tu hermano me lo contó todo -regresé a hacer mis maletas. -Él no tenía que decirte nada. -¿Por qué no? ¿no querías que supiera que amabas a otra mujer mientras estabas conmigo? -Déjame te explico. -¡NO! No quiero saber nada, solo me voy a ir y olvida que alguna vez me has visto. -¿Y tú piensas que te voy a dejar ir? -Sí, me vas a dejar ir y tú regresarás a tu vida -dije terminando de empacar. De repente Demetri me agarró por los hombros y me dijo: -Me vas a escuchar quieras o no. -No tengo que escucharte si no quiero -repliqué. -Pues lo vas a hacer. Lo miré a los ojos, y no podía resistirme, me encantaba sus ojos azules. -Por favor -dije casi suplicando, suspiré y me senté en la cama. -Si es cierto, amaba a Vanesa, era un mujer que había entrad a mi vida, me había hecho cambiar en muchos sentidos, pero me engañó y solo jugó conmigo. Ese beso que viste no significó nada para mí, ella ya no existe en mi vida, tenía que cerrar ese capítulo y ya lo hice, ahora quiero pasar contigo todo mi tiempo, haz hecho que mi mundo se ponga de cabeza, no puedo vivir sin ti. No. Ahora te necesito a mi lado. Se acercó a mí y me tomó una mano. -Di algo -y giró mi rostro para que lo mirara. -Te amo -dije con voz ronca, me sentía con el corazón en la mano. -¿Qué? -Te amo. Me gustaste desde que chocamos en aquel museo, y más cuando te conocí. Me enamoré de ti sin planearlo, te metiste bajo mi piel y no sé qué hacer pero no puedo permitir que me lastimes, mi vida no puede tener otro sufrimiento, no podría soportarlo. Demetri se acercó a mí y empezó a besarme tiernamente y me dijo entre besos: -No puedo decirte que te amo, no todavía, pero pronto. Volvió a besarme, sus manos fueron a mis vestimentas y las mías a las suyas cuando nos desnudamos, no teníamos tiempo para ser delicados, necesitábamos esto ambos. Cuando estuvimos en la cama él empezó a besar mis pechos, arremolinó su lengua sobre mis pezones que estaban erectos con el primer roce de sus labios. Dejó de darle atención a mis pechos y empezó a bajar su boca por mi abdomen...
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR