Capítulo 16: La nueva y la ex

1006 Palabras
Capítulo 16: La nueva y la ex -¿Que es? -pregunté. Demetri no volteó a mirarme, solo estaba viendo a aquella mujer, ¿qué estaba pasando?, ¿quien era ella? ¿y por qué de repente Demetri estaba molesto? -Demetri ¿quién es ella? -pregunté intentando captar su atención, pero él parecía tener el rostro rojo. -Vanesa. -susurrró, como si el nombre le diera asco. -¿Quien es Vanesa? -pregunté sin comprender de quién me estaba hablando. -Nadie que pueda importarte. -respondió entre dientes. Fruncí el ceño. Auch, eso me dolió pero no sabía si se lo decía a él o me lo decía a mí, di un paso atrás, él solo volteó a verme enfurecido y me dijo: -Espera aquí -y se fue hacia donde estaba ella a paso aplastante, sentí que mi corazón se partía; fuese quien fuese tenía pasado con Demetri, y uno muy importante para que reaccionara de esa manera tan grotesca. Me quedé parada sin saber qué hacer, hasta que sentí una mano en mi hombro, me di la vuelta para ver quién era, no lo conocía pero tenía los mismos ojos de Demetri, supongo que él vio mi confusión porque me dijo: -Hola soy Hector, el hermano de Demetri. -susurró, lo miré por un momento confusa y luego forcé una sonrisa en mi rostro. -Oh, hola -le di mi mano y él la apretó suavemente, era guapo, no tanto como Demetri pero sí tenía una belleza distinta. -No te pongas mal por aquella mujer. -me dijo de repente. -¿Disculpa? -pregunté frunciendo el ceño. -He visto tu cara cuando mi hermano se fue con ella. -explicó. Que mal que me hubiera visto, pero de seguro que no lo hubiera podido ocultar, era algo que me había dejado atonita. -Yo, bueno, es solo que... -aclaré mi garganta- en cuanto la vio salió hacia ella y me dejó aquí como si fuera una verguenza o algo malo, o que definitivamente no quería que ella no me viera con él. -No te preocupes por ella -dijo enlazando mi brazo con el suyo y empezamos a caminar por los alrededores-, esa mujer entró e la vida de mi hermano, solo para destruirlo, se conocieron aquí en los ángeles, eran la pareja perfecta, hasta que Demetri la encontró en la cama con otro hombre. Me quedé perpleja, analizando todo lo que me estaba diciendo, ¿tenía otra mujer que le montó los cuernos? ¿quién podría ser tan cara dura o idiota de serle infiel a Demetri? -Oh... -susurré como unica respuesta. -Lo mismo dije yo, así que no tienes nada de qué preocuparte, esa mujer ya no es nada en la vida de Demetri, seguro va a cerrar ese capítulo de su pasado pronto. Estábamos caminando todavía, tenía mucho frio, solo me abracé a mi misma. Cuando busqué con la mirada a donde se encontraba Demetri, y lo que vi me congeló en mi lugar. **** DEMETRI Ella estaba aquí, ¿qué demonios estaba haciendo en mi hotel? verla se sentía confuso, como si se tratara de un sueño o una mentira, verla luego de tanto tiempo, ver ese rostro por el que estaba dispuesto a morir, y ella se burló en mi rostro, ella se burló de mi amor y me ridiculizó. Esta mujer nunca me amo. Cuando estuve lo suficientemente cerca, le dije: -¿Qué haces aquí? Cuando la vi pensé que iba a sentir algo por ella, pero no pasó nada, sólo irritación ante los recuerdos que odiaba recorde. -Supe que habías regresado a la ciudad y vine a verte, tenemos que hablar. La miré como si le hubiera salido otra nariz en la cara, realmente que viniera y me sonriera y me mirara como si tuviera poder sobre mí, me irritaba, ¿como podía ser tan descarada esta mujer? después de todo lo que me hizo, atreverse a venir aquí. En vez de reirme solo me irritó más, me molestaba tanto que sentía mis manos temblar de la impotencia. -Tu y yo no tenemos nada de qué hablar. No después de casi ya un año y medio ¿por qué no te regresas por donde viniste? Ella frunció el ceño y dio un paso hacia mí negando con la cabeza. -Porque te amo. Esta vez sí me reí con burla y la miré con desdén. -Seguro, ¿y por eso te acostaste con otro? Que ironía ¿no? -dije- aquí no hay nada para ti, vete. Mi sangre estaba hirviendo, solo tenía que irme de aquí antes de que lograra sacarme de mis casillas, realmente verla me revolvía el estómago. -Eso fue un error. -susurró en un hilo de voz, sus ojos cristalizandose. Claro, lagrimas de cocodrilo. No entendía qué hacia aquí después de tanto tiempo, de seguro que el otro la había botado y quería ver si yo seguía disponible para ella. -No me importa si fue un error o no, quiero que te vayas. -No me voy a ir sin antes decirte lo que pasó. -dijo. -No quiero saber, no quiero escuchar tus explicaciones -dije molesto. Voltee a ver hacia donde estaba Danka y vi que Hector hablaba con ella, fruncí el ceño, ¿qué hacía él con Danka? -¿Es tu novia? Volví a verla y le dije: -Es mi prometida. -¿Sabe de mí? -dijo enojada. -No, tú ya no eres nadie, así que ¿por qué no te vas de una vez por todas? Ella levantó su mano para golpearme, pero le detuve la muñeca. -¿Por qué apareciste? En verdad, ¿qué es lo que quieres? -Ya te lo dije, quiero que empecemos de nuevo. -Demasiado tarde, yo soy feliz y me voy a casar. -Nunca podrás olvidarme. -Te equivocas, ya lo hice. Cuando busqué con la mirada a Danka ya no estaba donde la había dejado. ¿A donde se fue? Regresé mi vista a Danka, ella puso sus brazos alrededor de mi cuello y me dijo: -Yo sé que todavía me amas. Y me besó.
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