*Narra Angelo* La observé. Mordía la parte trasera del bolígrafo mientras leía uno de los papeles. Parecía cansada. Debía estarlo, llevábamos todo el día leyendo esos malditos papeles. Cuando me dijo que tenía hambre, mandé a un chofer a comprarle comida china, fué lo que ella pidió. No sabía cómo podía comerse esa porquería. Yo hubiese preferido un filete con una copa de vino. ── puede marcharse -me miró.- ── pero no hemos acabado y aún faltan muchos papeles por leer. Suspiré. ── esto es culpa mía, yo me he metido en este asunto. Le agradezco que me haya ayudado, pero ya es tarde, regrese a casa. ── de acuerdo, pero ¿puedo llevarme estos? los terminaré de leer y mañana estarán listos. ── ¿segura? ── sí. ── bien, hasta mañana. ── hasta mañana, señor. Cogió los papeles

