Valeria llega como de costumbre a su oficina y saluda a su secretaria que no pierde tiempo en entablar una pequeña charla amistosa. —¿Te conseguiste a un galán en la empresa y no me habías dicho nada? — Cuestiona jocosa, la castaña la mira arrugando el cejo sin entender su comentario. —No sé a qué te refieres Lucía. — Comenta siguiendo con su trabajo, un jalan, lo que menos le interesa en este momento es eso, o eso es lo que se repite. —Entras a tu oficina y no puedo creer, que no hayas visto las hermosas flores que te dejaron. — Dice señalando el ramo de flores en la mesa que utiliza para comer cuando se queda en la oficina. Fija su mirada en su secretaria que la mira con emoción y motiva que se levante señalándole con el dedo el ramo, la castaña detiene lo que está haciendo y se leva

