Lucia vuelve al piso veintiocho, coloca su ramo en el escritorio, huele el rico perfume que desprende, eso la hace suspirar, para ella es un detalle hermoso, pero su jefa lo desprecio, ve la tarjeta que le entrego su jefe y recuerda que debe avisarle a Valeria lo que le ha pedido, entra a la oficina luego de tocar tres veces. —Dime Lucia ¿Paso algo? — Pregunta con la mirada fija en unos documentos, su secretaria se acerca y le extiende la tarjeta. La castaña frunce el ceño y la toma de las manos de la chica, lee su contenido y vuelve a verla a los ojos. —¿Esto qué es? — Pregunta sin entender por qué le entrega eso. —La madre del jefe necesita de tu ayuda para unas cosas en un orfanato, me entrego la dirección y que no te preocuparas, por el trabajo, tu ausencia está justificada. — Expl

