Capítulo 23

2029 Palabras
Harry estaba pálido, miraba detrás de mí completamente asustado, sus manos las entrelazaba con nerviosismo y hasta podría ver cómo le temblaban los labios, dejándome sin saber cómo ayudarlo. Él no me decía lo que estaba pasando, simplemente miraba en aquella dirección mientras abría y cerraba la boca, demostrando cuan estupefacto estaba. Por un momento pensé que había entrado alguien, sin embargo, en ningún momento oí la puerta y no me tardé en mirar hacia atrás cuando él me empujó, así que a esa persona no le hubiese dado tiempo de irse sin que yo lo viera. Supongo que algo más ocurrió, cuándo lo abracé para consolarlo, él estaba temblando mientras se aferraba a mi cuerpo, abrazándome con fuerza. Obviamente nos detuvimos, opté por buscar un nuevo lugar donde él se pudiera relajar. No buscaba seguir, aún no nos hemos corrido, pero ahora mismo no era el momento de pensar en la calentura de mi cuerpo. Optamos por irnos a su habitación, donde nos metimos en la bañera y mis brazos envolvían su cuerpo por la espalda, tratando de protegerlo, aunque no estaba seguro de lo que ocurría. Al menos el agua de la bañera era cálida, eso le daba calor luego de haberse puesto completamente frío, incluso parecía que su presión había bajado por lo frías que estaban sus manos. Él parecía perdido en sus pensamientos, no sabía si era correcto presionarlo para que me dijera qué había ocurrido, aunque supuse que debía ser paciente, ya que seguramente me lo dirá igualmente. –¿Te sientes mejor? –le pregunté mientras él apoyaba su cabeza en mi pecho, bajando un poco más dentro de la bañera. –Sí...– respondió acariciando mis brazos– lo siento... no quería... –No te preocupes– lo interrumpí, sabiendo que se estaba disculpando por lo de antes– eso es lo de menos. –Derek...–me nombró nervioso– ¿Crees que Tyler esté enfadado conmigo? –¿Por qué lo preguntas? –Antes... l-lo vi y...–decía con nerviosismo, girándose para verme– sé que es difícil de creer, pero lo vi... él estaba de pie frente a nosotros... Harry parecía nervioso y asustado, podía notar a través de sus ojos como temía por la respuesta, incluso parecía agobiado por sonar como un loco. Esto era algo que no esperaba ¿Ver a Tyler? Sonaba como algo imposible, sin embargo, por el modo en el que actuaba, no dudé en sus palabras, más bien trataba de pensar en qué querría Tyler. ¿Estará enfadado? Harry era su amigo, aunque ¿qué esperaba que ocurriera? Sufrí por su muerte durante años y ahora que me estoy volviendo a enamorar, ¿aparece para atormentar a mi nueva pareja? No suena como algo que haría Tyler, sé cuánto me amaba y estoy seguro de que no le importaría nuestra relación siempre y cuando fuéramos felices, por lo mismo, deseo pensar que se trata de algo más. –No me crees ¿verdad? –preguntó Harry tras quedarme en silencio. –Sí, claro que te creo– respondí tomándolo de las mejillas– es sólo que me detuve a pesar en qué podría querer. –¿Vengarse? –preguntó asustado– ¡me estoy acostando con su esposo! –chilló– me dijo que cuidara de su hijo, no que me dejara follar por ti. –¿Te estás arrepintiendo? –pregunté frunciendo el ceño, sintiéndome temeroso por la respuesta. –Sí... no... bueno... no lo sé– titubeó– quiero estar contigo, pero... ¿Y si le enfada que estemos juntos? –Tyler no era así– le aseguré– él incluso habría dado su vida para hacerme feliz, ¿en serio crees que sería tan egoísta como para separarnos? –le pregunté, viendo como parecía dudar. –Supongo que no...–murmuró recostándose sobre mi cuerpo. –Debe ser otra cosa– le dije acariciando su cabello. –Sí...–susurró, antes de mirarme con una leve sonrisa que me resultaba preciosa. Él parecía sentirse mejor, su sonrisa lo demostraba, además me abrazó buscando permanecer un poco más de tiempo junto a mí, lo que inconscientemente me ponía tímido. Mi corazón estaba latiendo con fuerza, no recuerdo haberme sentido así antes, ¿ponerme tímido por alguien? Eso es algo que no me había pasado antes, aunque me gusta experimentar nuevas emociones que me mantienen embobado. Si hubiese sabido que Harry sería tan especial para mí, no habría desperdiciado tanto tiempo discutiendo con él. Harry realmente me gusta, su mirada es sencillamente encantadora, además el modo en el que sonríe, me hace sentir embobado. Estoy a su merced, esto es algo que jamás pensé que confesaría, pero por él haría lo imposible sólo para hacerlo feliz. –¿Me puedes repetir lo que me dijiste en tu despacho? –me preguntó a la altura de mi oído. –¿El qué? ¿Qué te amo? –pregunté e inmediatamente asintió–Te amo...–susurré en su oído, sintiendo como los latidos de su corazón resonaban con fuerza, de igual modo en el que él mío se aceleraba. –Yo también te amo, Derek...– me respondió con timidez. Yo busqué sus labios casi al instante, quería besarlo con todo el amor que sentía por él, sintiéndome extasiado en felicidad. Luego de pasar bastante rato en la bañera, optamos por vestirnos y salir en busca de Martín, quién como siempre estaba jugando con su amigo. Ellos estaban entretenidos, algo que nos hizo sentarnos cerca de ambos para verlos y vigilar que estuvieran bien. Harry seguía nervioso, él miraba a todos lados y constantemente miraba hacia atrás, casi como si se sintiera observado. Podía notar como no estaba cómodo, pensé en buscar otra forma para hacerlo olvidar lo ocurrido en mi despacho, así que les propuse a los niños dar un paseo fuera del castillo. Con esto podría mantener a Harry distraído, mientras los niños disfrutaban de la agradable tarde. Podíamos oír sus risas, ellos se estaban divirtiendo mientras nosotros permanecíamos sentados a la orilla del río. Harry apoyó su cabeza en mi hombro, él seguía callado, pero al menos podía notarlo más tranquilo. –Ojalá fuera verano...–murmuró mirando los árboles que en su mayoría habían perdido sus hojas producto del invierno. –Podemos hacer un viaje– le propuse. –¿A dónde? –preguntó con una sonrisa. –A cualquier sitio donde sea verano– le respondí, viendo como reía. –¿Sólo porque quiero que sea verano? –preguntó con diversión. –Sí– confirmé. –Qué dulce eres– murmuró acercándose a mis labios, donde segundos antes de besarnos, oímos el grito de Martín, quién se había caído al agua. Debido a que es invierno, las corrientes del agua son más fuertes, por ello, rápidamente nos levantamos del suelo queriendo sacarlo del agua, donde se encontraba abrazado a una rama, llamándonos completamente asustado. Uno de los guardias se lanzó al agua para sacarlo, cumpliendo con su labor de proteger a mi hijo, quién tras salir del agua temblaba de frío mientras lloraba. Harry lo cargó en sus brazos y lo consolaba, diciéndole "Todo está bien, ya pasó, mi amor" en un tono dulce, mientras su amigo lo miraba con preocupación. Mateo parecía asustado, miraba atentamente a mi hijo, casi como si quisiera llorar, lo que me resultaba adorable. –Regresemos antes de que te resfríes– le hablé a Martín, acariciando su cabello mojado mientras me miraba con lágrimas en los ojos. Como su cuerpo estaba frío, me quité mi abrigo y Harry le quitó la ropa, para envolverlo con mi atuendo, mientras que Mateo, le entregaba su bufanda para mantenerlo abrigado. Debido a este incidente, regresamos lo más pronto posible, donde un mensajero se adelantó para que los sirvientes preparan el baño de Martín, quién fue llevado a la bañera al nada más llegar. Después de que Harry lo bañara, Flor, la anterior sirvienta de Tyler, le trajo leche caliente junto a unos dulces. –Ya estoy bien– decía Martín– no necesito quedarme en cama. –Te quedarás aquí hasta mañana, no quiero que te resfríes– le decía Harry acomodando sus almohadas, mientras su amigo estaba de pie cerca de la orilla. –Flor, ¿le puedes traer lo mismo que a Martín? –le pregunté, a lo que ella rápidamente hizo una reverencia para salir a buscar leche y bocadillos para el amigo de mi hijo. –Pero aún es temprano– se quejaba Martín mirando por la ventana. Estaba anocheciendo, no era tan temprano como él nos quería hacer ver, por ello teníamos que buscar la forma para conseguir que se quedara en su cama. –¿Te quedas con él? –le pregunté a Mateo, quién me miraba tímidamente– debes asegurarte de que no se salga de la cama. –S-Sí...– me respondió bajando la cabeza con las mejillas levemente sonrojadas. –Se lo comentaré a su padre– mencionó Harry con una gran sonrisa– por ahora, usarás un pijama de Martín. –P-Pero...– decía tímidamente. –Tengo muchos, no te preocupes– le decía mi hijo dulcemente. –¿Ves? Los amigos deben compartir– le dije al niño, incluso revolví su cabello, buscando que entrara más en confianza. Soy consciente de que confía en Harry, a él no tiene problema en decirle lo que le ocurre en caso de algún problema, sin embargo, al yo ser el rey, él se muestra más tímido y hasta parece asustado. Es obvio que entiendo, además mi madre y esposas cada que lo ven arman un pleito, lo que obviamente lo hace sentir inseguro y asustado con el resto de adultos que hay en este castillo. El niño me sonrió tímidamente, mientras mi amado le buscaba un pijama y se lo entregaba, para que pudiese cambiarse con completa confianza en el cuarto de baño. Más tarde apareció Flor con los bocadillos de Mateo, así que cuidamos que ambos niños comieran y le pusimos más madera a la chimenea, para mantener la habitación a una temperatura agradable. Harry les contó un cuento y poco después nos fuimos, dejando a los niños dormir cómodamente. Teníamos que hablar con su padre, para avisarle que su hijo se quedaría a dormir, algo que sabíamos que no le importaría, puesto a que en el castillo estaba seguro. Más tarde cenamos y compartimos habitación. Harry no quiso dormir en mi habitación, así que tuve que acompañarlo a la suya, donde nos acomodamos y recostamos bajo las sábanas muy apegados. –Buenas noches– le dije acariciando su cabello con dulzura. –Buenas noches– me respondió, manteniendo su cabeza apoyada contra mi pecho. Sé que por la mañana no sentiré mi brazo, pero dormir en esta posición es algo que me encanta, sobre todo si es con él. No estoy seguro de lo que me pasa, me siento hechizado cada que lo miro a los ojos, es como si me hipnotizaran esos preciosos ojos de color celeste, además su voz es algo que me tranquiliza, con sólo oírlo a la distancia mi corazón se siente emocionado y aun cuando estoy ocupado en ocasiones, trato de toparme con él con cualquier excusa tonta. Ahora que he tenido la oportunidad de conocerlo y compartir gratificantes momentos con él, no puedo evitar sentirme enfadado conmigo mismo, ¿por qué no me di cuenta antes de que él era perfecto? Debido a que tenemos una edad similar, he estado en su reino por diversas situaciones en la compañía de mi padre, ¿por qué no me fijé en él si tiene todo lo que me gusta de una persona? En el pasado, cuando era un adolescente oía hablar sobre el príncipe de ese reino, pero debido a que trataba de recibir la corona, nunca me quise acerar a los príncipes de ese reino, ni siquiera me importaban… Supongo que, si pudiese ir al pasado, definitivamente haría las cosas muy diferentes con respecto a él, partiendo por el hecho de que lo habría convertido en mi primer y única “esposa”. Ojalá pudiese regresar al pasado…
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR