Frank se acercó a la joven, con su corazón latiendo un poco más rápido de lo normal. Había estado pensando en Brenda desde la última vez que se habían visto, no podía dejar de pensar en ella. Y le costó tenerla cerca aunque disimuló bien. Decidió dar un paso más y acercarse a ella, aprovechando que la tenía solo a unos pasos. Así que se disculpó con Norman y achicó, dando unos pasos, la distancia que los separaba. —Hola — dijo con una sonrisa amistosa. Brenda levantó la mirada, sorprendida de ver a Frank justo parado frente a ella. —¡Oh, hola! — respondió y sus mejillas se colorearon de inmediato. —Supongo que tu hermana vendrá por ti…¿Te gustaría acompañarme a esa cafetería pequeña que está en la esquina mientras ella viene por tí? — sugirió con apenas disimulada ansiedad. Ella par

