Día 19 Después de un millón de exámenes, al siguiente día me dieron de alta. Parecía que todo estaba en orden. No era doctora, ni enfermera, ni especialista para contradecir esos resultados. Así que me creía lo de relajarme más, y no exponerme a estímulos muy fuertes. Eso lo recomendó el psiquiatra que al ver mi rostro y darse por enterado de la paliza que me dieron y que haya presenciado la desconexión de Rafael, determinó que eran claros indicios del sufrimiento de este cuerpo. Su solución fue eso, recomendar tranquilidad, y más medicamentos, muchos más. Medicamentos que no tomaría, algunos eran anti depresivos, y ya me quedaban 11 días apenas para volver a mi cuerpo. 11 días. Dos violadores castigados, uno suelto. Uno suelto que amenazaba con encarcelar al padre tan adorado de Iren

