Capítulo 304

1919 Palabras

En ese punto ya estaba convencido de que me la iba a coger. Un polvo con mi prima al poco tiempo de que Eugenia me había hecho una mamada era algo que iba más allá de la suerte. faltaba que por la noche apareciera Matilda y ya tendría que pensar que en realidad estaba agonizando y todo esto era un delirio producto de mi imaginación. Me desabroché el pantalón, y liberé mi v***a, que además de dura estaba colorada. Llevé mi mano al elástico del culote y empecé a tironearlo hacia abajo. Rosina seguía en silencio, e inmóvil. Y estaba seguro de que continuaba despierta. Pronto ese majestuoso orto quedaría desnudo. Ya empezaba a ver la raya expuesta. Esa línea profunda que separaba sus dos delicias. Se me hacía agua la boca. —No me vas a coger —dijo de pronto, girando el torso para mirarme. M

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR