Capitulo 5: Secretos

1520 Palabras
Dormir, ¿qué es eso?. No pude pegar un ojo en toda la noche y todo porque, por culpa del famoso Jardinero. Todas las alarmas estaban prendidas y me decían que me debía alejar, sí eso debía hacer, alejarme. Debo alejar ese pecado hecho hombre de mí mente, no puedo pensar en ese hombre, en esos brazos fuertes y esa mirada tan penetrante. Hay no! lo estoy haciendo de nuevo. Clara Ferris no! Parezco una puberta, soy una mujer con la suficiente madurez para saber frenar, casi llego a los 30 y no es correcto caer en estas tentaciones, no por ahora. Aún que… hacía tanto que no me sentía así. Sin querer sonrio con picardía, cierro mis ojos y no se en qué momento paso, pero mis dedos llegaron a cierta parte de mí cuerpo donde sín pensarlo demasiado comencé a moverlos dando placer. Hacía tanto que no estaba con alguien y ni siquiera tuve la necesidad de hacer algo asi, yo solo estaba concentrada en tratar de pegar los pedazos rotos de mi vida. Ahora me desconozco y ahí mí mente me jugó una mala pasada y voló, voló imaginando que Alan llegaba y me abrazaba por atrás, que me besaba la nuca mientras hiba recorriendo con besos hacia el lóbulo de mí oreja y al llegar dejaba una suave mordida, mientras me decía las palabras más posesivas para hacerme prender. Sus manos recorrían todo mí cuerpo y su boca exploraba cada rincón sin pudor. Para ese momento yo ya estaba completamente mojada y mis dedos jugaban por todo mí clítoris, era fuego lo que sentía y estaba concentrado en mí parte baja. Mí mente seguía jugando, mientras me llevó a imaginar que tocaba esos brazos trabajados, muy bien trabajados. ¿Estará asi por cargar bolsas de tierra o hará ejercicio? Por favor, es que ese hombre está tallado por los ángeles y yo me sentía el demonio que lo quería corromper. Mis dedos entraron a mí v****a y se movían de una forma angelical, mientras yo pensaba que mí pelvis chocaba a la suya comiendo el fruto prohibido, sería desterrada del paraíso por pervertir a ese ángel, fue así, imaginando a ese hombre dentro de mi y dándonos placer que llego mí liberación, mojando todo a su paso. Agitada me levanté y fui al baño, me mire en el espejo y vi, solo el reflejo de una mujer que estaba necesitada, con todas sus letras, necesitada. ¿Cuánto había pasado que no me había acostado con un hombre? La última vez fue el día que el tomo su vuelo. Dos años. Ya basta!! me grite internamente, esto debe parar ya no debo pensar en el. Esto tiene que ser fácil, voy a buscar alguien que me satisfaga, Val lo hacía antes de conocer a Franco y le funcionaba bien, me arrepiento de no haber sido como ella, yo me guarde para el amor de mí vida y … no, ya no quiero pensar en eso. Preferí bajar a desayunar y no podía creer lo que mis ojos veían, me encontré con un ramo de rosas amarillas , busque algo que me indicará quien las había enviado hasta que encontré una tarjeta que decía: " Que sea nuestro secreto". - Señora parece que tiene un admirador - interrumpe la cocinera. Tiene poco tiempo trabajando para nosotros por lo que no está enterada de mi historia o sabe disimular muy bien si la sabe. - Así parece - respondí sin prestarle tanta atención. Realmente la atención ahora la tenía este ramo de flores y esta tarjeta, la gire para percatarme que tenía un mensaje más por la parte trasera: "te espero hoy" Esperarme? , que se siente cómodamente porque le van a salir raíces, estoy sola y pienso aprovecharlo. Voy a llamar a esa agencia que te manda acompañantes, voy a tener una noche de sexo salvaje. No sé si con eso logre dejar de pensar en el jardinero pero al menos estoy segura que mí deseo se va apaciguar por mucho tempo. Por la tarde tomé una ducha relajante, eleji un conjunto de ropa interior sexi color rojo y un vestido corto del mismo tono, me deje el pelo suelto y espere hasta que el timbre sonara y por la puerta apareciera el hombre que me haría compañía un rato. Si lo digo con palabras bonitas porque en realidad es por el que había pagado. Que horror! no soy una persona así, pero necesitaba esto. El timbre sono, deje mi copa de vino que había servido para relajar mis nervios y me dirijo a abrí. Vaya!! ahí parado había un moreno, de esos que salen en las revistas, me sonrió y paso dándome un beso en la comisuras de mí labio. No lo voy a negar estaba muy lindo, pero no me generaba nada. Pensé que tal ves eran los nervios, le invite una copa, conversamos y me dijo que estaba estudiando en la universidad, por favor es un niño! Se sentó a mí lado y empezó a besar mí cuello, es un lugar sensible pero mí cuerpo no respondía, empezó a subir su mano por mí pierna llegando a mí muslo y mí cuerpo no sentía nada - Debo estar averiada - fue lo que pasó por mi mente. Tomó suavemente mi mano para llevarla hasta su m*****o, el ya estaba duro como roca y yo seguía sin sentir nada. Cuando quiso sacar mí vestido lo tuve que parar. No podía seguir con esto, estaba loca que estaba haciendo, ni siquiera estaba disfrutando el momento, no tiene caso de esa manera. Me disculpé, le pagué por el servicio no dado y le pedí que se retirará. Subí a mí habitación un poco frustrada, quería saciar eso que había comenzado antes pero no hiba a forzar ninguna situación. Me saqué los zapatos altos y salí al balcón a mirar la luna, que estaba haciendo ?, esa no era yo. Baje la vista, hasta el rosedal amarillo que habían hecho cerca de los balcones y ahí estaba Alan, observándome, di media vuelta y entre a la habitación. Que haría una persona normal?, va al baño se da una ducha se pone el pijama y se acuesta, ok yo no soy del todo normal creo, busque calzado bajo y salí a su encuentro, me sorprendí cuando me di cuenta que ya no estaba, entonces mis pies, que parecían tener vida, empezaron a caminar hasta la casa donde el había dicho que vivía. Llegué hasta su puerta y dude un poco en tocar o no,- ya estas aquí Clara, solo toca! - insistía mi mente. Así que lo hice, toque su puerta y espere unos segundos a que abriera. Cuando me abrió estaba sin remera, y vaya que pude deleitarme, el me miró con una media sonrisa que se me antoja bastante picara y se corrió para que pasará, una vez adentro escuche cuando cerro la puerta. - No funcionó? - me pregunta un poco divertido. - Que cosa? - por supuesto me hice la desentendida - Tu cita. - A, era por trabajo, nada de citas. Papeles que tenía que firmar, si, solamente eso. - me apresure a responder. - Y todos tus empleados son así? - No se a que te refieres, pero en la discográfica no discriminamos a nadie. Cada quien puede estar como quiere. - Y para recibir a los empleados también te vistes asi?. El color rojo te sienta muy bien, te ves… Sexi. Padre santo ya estoy mojada y ni siquiera me ha tocado. El aura de poder que tiene me está volviendo loca. - Trato de vestirme bien, me gusta la ropa no lo voy a negar. No le encuentro nada de malo a mí forma de vestir. - Eso es cierto, pero siempre que te he visto luces recatada, en cambio hoy estás con un cartel que dice muerde en todos lados. - No se que es lo que estás pensando, es más creo que fue una equivocación venir acá. -. Me apresuro a salir de aquí, siento que me le lánzare en cualquier momento a esos brazos que me llaman y esos labios que me parecen irresistibles. Paso por su lado para irme pero en un movimiento rapido el me toma del brazo y me trae cerca de el. -Anoche no pude dormir pensando en ti. - susurro con una voz varonil en mi oido - Siento una atracción muy grande, es como un imán que me llama a dónde estás y a pesar que Franco me dijo que estuviera lejos no lo puedo hacer. Solo bastaron esas palabras y dos segundos para lanzarme a sus labios,nos besamos tan feroz que hasta me desconocía. Cuando nos faltó el aire, unimos nuestras frentes, pegados uno al otro y sólo como mediador el fuego que desprendiamos al sentirnos tan cerca. - Franco no está, no tiene porqué enterarse. - Entonces, este será nuestro secreto - No espero respuesta de mi parte y volvió a besarme con tanta pasión, sinceramente pensé que jamás volvería a sentir esto con el. ❤️❤️❤️
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR