Capítulo 6. Inicio del Juego. Gildris escucha las indicaciones del doctor Agustín con una concentración casi religiosa, grabando cada palabra en su memoria como si fuera un mantra de supervivencia. La lista de tareas es abrumadora: debe encargarse de su higiene personal, asistirlo para vestirse, administrarle un estricto régimen de medicamentos, realizar curaciones en heridas abiertas y ejecutar masajes de movilidad en las zonas que no están inmovilizadas. Es un protocolo de cuidados intensivos que, con suerte, permitirá retirar los yesos en unas cuantas semanas. A pesar de la magnitud del reto, Gildris no flaquea. Los años de desvelos cuidando a su madre le han otorgado una experiencia práctica que ninguna teoría puede igualar; sabe cómo mover un cuerpo inerte sin lastimarlo, cómo de

