Capítulo 7: Dudas Gildris exhala un suspiro tembloroso, sintiendo cómo el aire gélido de la habitación le llena los pulmones. Ha logrado recuperar esa barrera de desaprobación e indiferencia que parece ser el lenguaje cotidiano entre Bastián y Brittney. Le cuesta procesar que un matrimonio pueda sostenerse bajo tales niveles de frialdad; en su mundo, el cuidado nace del afecto, pero aquí, cada gesto parece una transacción o el preludio de una disputa. Intenta mantener una mentalidad profesional, repitiéndose a sí misma que esto no es más que un trabajo de enfermería, similar al que realiza con su madre, pero la ironía la golpea con fuerza: mientras su madre convalece en Minnesota, ella está a miles de kilómetros cuidando de un extraño que legalmente es su esposo. —Ponme el mono, sin ropa

