Markus aterrizó directamente en el aeropuerto de Chicago, había llegado en el avión que tenía la organización para esos fines, el mismo que usábamos cuando nos hacíamos pasar por narcos o empresarios con un poder adquisitivo elevado. La pista a donde había aterrizado estaba al lado del aeropuerto, solo había venido él y un asistente de vuelo según el protocolo de aviación. Yo estaba esperándolo fuera de la pista, pero mi cerebro estaba en otro sitio, no dejaba de pensar en ella y me enojaba conmigo mismo por no ser capaz de encontrarla, por pensar que las opciones se me habían agotado, por no discernir quienes eran culpable e inocentes. No sabía a donde ir, tenía mil sospechas, para mi todos eran culpables, pero no tenía ninguna prueba y eso era muy jodido. El problema era que no solo te

