Capitulo 28

622 Palabras

Una vez que Davis me encontró llorando en mi casa y después de contarle qué pasó, me dijo que debía aguantarme, como hombre. La verdad es que supuse en aquel tiempo que se refería a soportar lo que viniera y afrontarlo, aunque luego de que me abrazara tan fuerte como sí quisiera asfixiarme, no quise darle muchas vueltas al asunto. Dos días después de mi infortunada declaración en el salón de clases sobre mi primo, comía mi desayuno en la cafetería escolar. Era el receso general por lo que la mayor parte de los alumnos estaba ahí y eso no fue casualidad. Sin saber ni siquiera en qué momento se había acercado Alex, el compañero que siempre se encargó de hacerme pasar malos ratos, sentí un calor que entraba desde mi mejilla derecha y alcanzaba a llenar toda mi cabeza. Después, un pitido en e

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