Sabía que las palabras de Andy eran reales, pero su hermano gemelo no era así. Alén era diferente, él más cruel que su hermano, siempre se ha creído más superior que todos.
—Andy, no eres más que un inútil. Le serás un estorbo a la nueva matriarca, ella necesita a alguien feroz, no alguien tan blandengue como tú.
—Alén, mejor cállate. Puedes ser el mayor de los dos, pero es muy obvio quien es más inteligente entre nosotros.
Sonrío disimuladamente al ver que Andy no se ha quedado atrás con su hermano. Observo a ambos hermanos discutir, los dos eran de cabello castaño, su piel blanca, pero no tanto como la mía, diría que es como el color canela, pero un poco más claro. Quién los viera, pensarían que sufren de algo por verse tan amarillos y bronceados al mismo tiempo. Ambos medían un metro con ochenta y sus ojos eran azules. La única manera de diferenciarlos era cuando Alén se pintaba su cabello de diferentes colores, parecía un arcoíris todo el tiempo, mientras que Andy es más sencillo y natural. Además, de que no tiene piercing y tatuajes en sus brazos. Y ni hablar de sus personalidades.
—Muy bien, ya es suficiente. Ustedes dos ya no tienen cinco años para estar discutiendo todo el tiempo. Ya basta, me duele la cabeza de verlos así.
—Lo sentimos, bisabuela Olivia.
Ambos se disculpan con ella, pero no dejan de verse a los ojos con odio contenido.
—Amelia, vayamos al estudio. Tú y yo debemos hablar a solas.
—De acuerdo.
Me acerco a ella, pero cuando pasé por en medio de ambos hermanos me detengo.
—Alén, mantén tu boca cerrada y Andy demuéstrame que puedes ser mi mano derecha.
Mientras uno se enfada conmigo, él otro se anima al ver que tiene una oportunidad. Ayudo a la gran Olivia a levantarse del sofá para ir al estudio y hablar de una vez por todas lo referente al matrimonio.
—Amelia, no te decepcionaré.
—Eso espero.
Respondí cuando pasé por su lado nuevamente. Su mirada reflejaba que de verdad no pensaba decepcionarme y que daría lo mejor de él para ser mi mano derecha, mi hombre de confianza como lo es Talía para mí.
Entramos en el estudio principal de la mansión. La ayudo a sentarse, ella toma aire y respira con mucha fuerza.
Espero pacientemente para que se decida a hablar sobre el tema que tanto dolor de cabeza me estaba produciendo.
—Escucha Amelia...
Se vuelve a callar para normalizar su respiración con sus ojos cerrados. Me siento frente a ella y sigo esperando pacientemente, pero se estaba tardando en hablar, así que decidí interrumpir el silencio.
—Abuela Olivia, podemos dejar esta charla para otro día. ¿Por qué no descansas un poco? Llamaré al doctor para que te recete algo, no te ves bien.
—No, está bien...
—¿Segura?
—Sí, muchacha..., mi testamento ya está listo, no me queda mucho tiempo de vida, estoy muy vieja y ya todo me agota...
—Aún te falta conocer a tus tataranietos, ¿No quieres conocerlos?
Ella me mira a los ojos y en los suyos pude ver algo de arrepentimiento en ellos. Algo me decía que era verdad, ya no le quedaba mucho tiempo de vida. Cierro mis manos con fuerza para volver a la realidad y no quedarme en ese pensamiento de la muerte rondando en nuestra familia.
—Aunque..., quisiera, no podré. Tú me entiendes, he sido paciente y me he resistido a irme con tu abuelo, porque temía el futuro de nuestra familia, pero contigo a cargo ya no hay necesidad de preocuparme. Serás una gran matriarca y una gran líder. Siempre demostraste la capacidad para ser mi sucesora. Habrá muchas personas que querrán derrotarte, pero no debes dejar que lo hagan. Tienes..., tienes que ser más fuerte y más inteligente que ellos.
—Lo tendré en cuenta abuela, gracias por confiar en mí y permitirme llevar a nuestra familia a la gloria.
—Harás un gran trabajo, de eso no hay duda. Pero...
Tanto su voz como su mirada reflejaban dudas y preocupación.
—Pero, ¿Qué, abuela?
—Temo que cometas el mismo error que yo.
No entendía a qué se refería. Veo como ella se pierde en sus recuerdos para luego escucharla soltar un suspiro muy sutil.
—Me encerré tanto en el trabajo que no aproveché muchos momentos junto a tu abuelo y nuestros hijos. Por eso, es que son como son.
Ahora su voz sonaba con culpa, pero con el enojo al mismo tiempo. Además, su ceño estaba fruncido al mencionar de mencionar a sus hijas.
—Abuela, siempre diste lo mejor de ti para la familia y la empresa. Ayudaste a mucha gente para que no les faltará el pan de cada día. Muchas familias te admiran y te respetan por lo bondadosa que fuiste con ellos.
—Lo sé, pero debí dar aún más con mi propia familia. Si lo hubiera hecho, no estaría dividida.
—No creo que sea sano para ti recordar los arrepentimientos.
—Tienes razón. Volvamos al tema principal.
Por un momento pensé que lo había olvidado y me salvaría de esto.
—Sabes que todo el mundo espera que tanto los O'Brien como los O'Connor entren en guerra en algún momento. Los O'Brien nos ha odiado por años todo por ese viejo cascarrabias de Thomas. Es increíble que no supiera aceptar el rechazo de una mujer... Debes casarte con un hombre poderoso como lo es el líder de los O'Brien, alguien mejor que él para que nuestra familia no caiga en ruinas a manos de ellos. Sin embargo, me gustaría que te casarás por amor, como yo lo hice en su momento. Nunca me he opuesto a que alguien de mi familia se case por amor, pero esta vez quiero pedirte que consigas a alguien poderoso para que te proteja cuando tus fuerzas se acaben. Mucha gente te tendrá en la mira y querrán inventar muchas cosas e incluso atacarte por la espalda, todos son cobardes, nunca atacan de frente. Pero..., si ves que no encuentras a nadie como el heredero y líder de los O'Brien, entonces..., haz lo posible para hacer que él sea tu esposo, así ninguna otra familia querrá ir en contra de ustedes.
—Creí que los odiabas.
—No lo hago.
—Pero...
—Jamás odié a todos los O'Brien, no sé quién fue el imbécil que creó ese rumor. Solamente odiaba a ese viejo cascarrabias que no me dejaba en paz por haberme casado con tu abuelo. Sus descendientes no tienen culpa de nada, son niños inocentes. Es una lástima que su anterior líder inculcara en ellos ese odio absurdo.
—Pero, abuela..., si me llego a casar con el líder de los O'Brien va a ocasionar una guerra interna entre los O'Connor, tal como sucederá entre los O'Brien. ¿Eres consciente de eso?
—Lo sé. Te verás atacada por toda la familia, por eso quiero que primero encuentres a alguien más fuerte que el líder de los O'Brien, pero si ves que no existe, entonces ve con él. No importa quien se oponga, tienes mi apoyo y solo debe importarte lo que yo piense, no el resto de la familia. Solamente yo sabré la verdad de tu unión con los O'Brien, tendrás que luchar con nuestra propia familia, pero también con los integrantes de los O'Brien.
—Va a ser algo como Romeo y Julieta. Eso sería ridículo.