Capítulo 5.

1208 Palabras
—Hoy se ve aún más hermosa Juliette, no creí que eso sería posible —dice Esteban, yo sonrío. —Aprecio el halago pero no es necesario —digo, él se encoge de hombros. —Cuando una mujer se merece el halago no hace falta callarlo —dice, yo levanto una ceja por inercia. —Bueno quiero decirle que no me gustan mucho los halagos, soy una mujer bella y lo sé, no necesito que me lo repitan, creo que debemos enfocarnos en el trabajo —digo, Esteban, que estaba mirando unos papeles levanta la vista, se me queda mirando pero luego sonríe. —Muy bien Juliette, lo tendré en cuenta la próxima vez, puedes retirarte —dice, yo asiento y salgo de la oficina en dirección a la mía, intente ser lo más clara posible, estos días había tenido que estar aguantando sus coqueteos y halagos, era como si no se diera por vencido, no me había preguntado si tenía novio, estaba más que claro que eso no le importaba. —Hola Juliette, hoy tienes que acompañar a don Esteban solo a una Reunión a las once de la mañana —dice Silvia entrando a mi oficina, yo asiento. —¿La reunión es aquí? —le pregunto, ella asiente y yo suspiro—. Menos mal, por fin podré almorzar —digo riendo, ella asiente. —Normalmente no hay tantas cosas que hacer, lo normal, pero siempre hay una época del año donde se cometen muchos delitos y donde más trabajo hay —dice. —Veo que no llegue en buen momento —Silvia sonríe. —Pues no, pero debes acostumbrarte, serás una abogada —dice. —Lo seré — Luego de dejarme un café, Silvia sale de mi oficina, como hoy no me habían dado carpetas para revisar, me dedico a leer unas lecturas que debería haber leído pero que no hice. Por la noche, Mateo y yo buscaríamos algunos arriendos de locales para comenzar con la pizzería, después de haberle insistido estos días, por fin se había atrevido, y aunque no lo admitiera eso le provocaba cierto brillo, era muy bueno cocinando, eso definitivamente sería un éxito, y si no lo fuera por lo menos lo habría intentado. Me concentro en leer y subrayar el texto, por lo que cuando entra Silvia para avisarme de la reunión, lo había terminado recién. —Juro que no se aburre —le digo a Max, estamos sentados en los asientos en la entrada de la universidad, el tiempo estaba mejorando y el aire se sentía muy agradable. —Debe estar acostumbrado a estar con la mujer que se le antoje, por la foto que me muestras, es muy guapo, no creo que alguien se haya negado —dice, yo asiento, ahora le estaba mostrando una foto a Max, una que aparecía en la página web del bufete. —Pero le he dejado en claro ya muchas veces, he sido cortante y mi claro desinterés en él es demasiado obvio, comienzo a pensar salir de ahí —digo, él asiente. —Bueno debe ser incomodo que alguien te este comiendo con los ojos a cada rato —dice, yo asiento. —Lo es — Abro la Red Bull que había comprado, entre ir al bufete y luego volver a clases, apenas tenía tiempo para hacer algo más, y pocas veces podía ir al gimnasio, aunque con el cardio que hacíamos cada noche Mateo y yo, me mantenía. —¿Qué tal estás con Mateo? —me pregunta, yo asiento. —Le he dicho que ponga una pizzería —digo, Max me mira sonriendo. —¡Pero que buena idea, es decir, sus pizzas son una delicia! —dice, yo asiento, todos nuestros amigos habían probado sus pizzas, y todos la habían amado. —Lo sé, y pensé que podría ser una buena idea, ya que estaba haciendo muchos días pizza, y este cuerpo no se mantiene con pizzas —digo riendo, Max niega la cabeza. —Es pura genética la tuya, tu mamá tiene un cuerpo muy bonito — —¿Tú como estas con Ricardo? —le pregunto. —Estamos evaluando el vivir juntos, aunque me da un poco miedo —dice, yo lo miro. —¿Por qué?  — —No lo sé, quizás tengo miedo de que no funcionemos —dice, yo me encojo de hombros. —Nene, la única forma de saberlo es intentándolo —digo, él asiente. —Lo sé, pero igual — —¿A quién se le ocurrió la idea? —pregunto, aunque me hago una idea. —A él, es que no me pude negar en pensarlo porque él se había mostrado muy emocionado —dice, yo asiento. —Llevan bastante tiempo juntos, entonces, ¿por qué no habrían de funcionar?  — —El futuro es impredecible —dice, yo asiento. —Quizás  — No creo mucho en el destino, creo que nosotros mismo formamos nuestro futuro, porque depende de las decisiones que tomamos, pero  Max si cree que todo ocurre por una razón. Ambos miramos hacia la entrada, viene Stefan y Amparo de la mano, sonriendo. —Mira los tortolitos —dice Max riendo, yo asiento, desde que se habían casado, estaban más pegados aún, si es que eso era posible, según yo no se daban su espacio y eso podía jugarles en contra, según Max, quizás no lo necesitaban, pero eso era más que obvio. —¡Hola chicos! —saludan. —Hola  a la parejita de recién casados —digo, ellos ríen. —Ya no estamos recién casados, aunque igual se siente así —dice Amparo. —Pues se ven así también —digo, ambos asienten, Amparo se da vuelta a mirar a Stefan. —Nos vemos a la salida —le dice, se despiden de un beso y luego nos hace con la mano, Stefan la ve alejarse y luego se sienta con nosotros. —Hoy en el bufete me encontré con una abogada que hace poco ha salido de la universidad,  no deja de insinuarse —dice Stefan, yo rio y Max también. —Te entiendo, pero en mi caso es mi jefe —digo, él me mira sorprendido. —¿Es un viejo verde?  —me pregunta, yo niego y Max ríe. —Es joven, guapo, rico, todo lo que una quiere —dice, yo ruedo los ojos. —Lamentablemente así es, se cree el dueño del mundo, y aunque me estoy cansado de sus coqueteos, no sé si otro bufete me aceptaría —digo con una mueca. —Bueno pensé que mi situación era mala, pero definitivamente la tuya es peor, ¿sabe Mateo? —me pregunta, yo asiento. —¿Sabe Amparo? — —No, la verdad no quiero decirle —dice haciendo una mueca. —¿Por qué? —  —Por que la chica es mi ex, aunque no sé si le puede llamar así, y un día nos encontramos con ella comprando en el centro — —¿Rosalía? —preguntamos sorprendido con Max, él asiente. —Vaya problemita men —le dice Max, yo asiento. Rosalía era una mujer venenosa, totalmente venenosa, se obsesiono con Stefan aunque solo se acostaban, espero que ella no les traiga problemas a ambos.  
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR