Un hombre alto, bastante fornido y sonriente entro en la cocina, traía una camisa, unos vaqueros y un ramo de flores en la mano, sonreía de forma bastante nerviosa, y mi madre a su lado estaba de la misma forma. Me acerco a él y le tiendo la mano. —Hola, soy Juliette —digo, él asiente y toma mi mano. —Andrés —dice, le sonrío a mi madre mientras Andrés se saludan con Mateo, son casi del mismo porte, me parece que Mateo es unos pocos centímetros menos que él. —Sentémonos por favor —dice mi mamá, ella saca del horno la bandeja con el salmón y lo deja a en la mesa—. Saquen a gusto — Mateo por supuesto es el primero en sacar, lo miro reprimiéndolo pero me da una sonrisa que termina por ablandarme. Luego dejamos que saque el invitado, que bastante tímido saca son un pedazo, Mateo en cambio

