Sasha había llegado al penthouse preocupado porque Enzo hubiera hecho una tontería más, además la llamada de Ezra no ayudó mucho a la situación, no le explicó nada, solo le dijo que estaba en el penthouse y que quería verlo, que no estaba bien.
—¡Hermano!—dijo recibiéndolo Enzo, quien se encontraba más palidecido de lo normal.
—¿Que te sucede?—atisbó a preguntar rápidamente Sasha mientras divisó a Ezra sentado en el living.
—La sangre de Elize le sucedió—le explicó Ezra.
Elize se había quedado en lo de sus padres para dejar a los hermanos en intimidad. Y Sasha miró a Enzo intimidado, no sabía si creer en la veracidad de sus dichos.
—Sí, la sangre de Elize me ha hecho mortal, pero estoy recuperando los años...
—Si es así, es cuestión de días para que mueras—añadió Sasha.
—Lo sabe, por eso quiere que pasemos esta noche con él y luego dice que se entregará a los originales—dijo actualizándolo Ezra.
—¿Porque entregarse a los originales si te vas a morir de todas formas?
—Porque tienen que terminar el trabajo que yo inicié...
—¡Lo sabía!—refunfuñó Ezra—.Nunca ibas a dejar en paz a Elize.
—No hablo de Elize, Ezra, hablo de la cura. Ella no es la única cura que nacerá, pero es la única con la que trabajé.
—Pero es la única que tienen ahora, no la dejarán en paz—agregó Sasha caminando hacía el living para tomar asiento.
—Prometo que una vez me busquen, estaré solo. No hace falta que estén, huyan, cámbiense de nombres, Ezra te he dejado todo lo que tengo...
Sasha miró a su hermano y al parecer, Ezra se encontraba enojado con lo que estaba haciendo Enzo. Ya no dudaba de la situación, era real.
—¿Y cómo se supone que a mí no me sucedió lo mismo que a ti? —siguió preguntando Sasha.
—Al principio pensaba que era por cuestiones como amor o cosas así, pero supongo que ella te compartió una réplica de su sistema inmunológico inconscientemente, quizás porque su cerebro le dio señales de ello por su extrema necesidad de hacerlo, no lo sé. En cambio no sucedió lo mismo conmigo.
—¿Quieres decir que sin querer ella te ha asesinado dándote tu sangre?
—Eso podría tener sentido, solo si ella controlara su cerebro realmente, pero no lo hace. Elize no sabe la conexión real que tiene el cuerpo con su sistema, sin embargo cuando supo que la sangre era para mí, su sistema de tensión se habrá liberado y su cerebro no replicó nada. Solo me volvió mortal.
—¿Y estás preparado para morir?—inquirió Sasha mirándolo compasivo.
—¿Me traes una copa de vino, Ezra? Por favor.
Su hermano en otras circunstancias no le acercaría nada, pero se percibía en Enzo que realmente estaba desesperanzado.
—Si estás jugando con esto, Enzo realmente eres de lo peor...
Ezra le acerca la copa.
—No está jugando, Sasha—espetó él mostrándole el brazo de Enzo, que al igual que sus costillas, se desquebrajaban, como una pared mal revocada—.Se está muriendo, enserio.
—Mierda, Enzo, es como si fueras una pared mal pintada...
—Lo sé, es asqueroso.
—¿Y que quieres cenar?
—Carne de cordero, con minutas—especificó él.
—Llamaré a alguien que lo haga, sabes que no cocinamos esas cosas—secundó Ezra por detrás.
—Está bien—dijo Enzo complaciente.
—¿Y cenaremos como si nada? ¿Como si fuera la última cena de Jesús? Esto no está bien—dijo levantándose Sasha de su asiento y llevándose la mano a la boca en gesto pensativo.
—Míralo por este lado, Sasha, si decido hacer algo, Era tendrá que convertirme pero mi sangre está contaminada, puede que le suceda algo malo. Si llama pidiendo ayuda a los originales ahora, verán a Elize en su casa con su familia.
—¿Y cuando te ha importado Elize a ti? —le preguntó Ezra.
—Supongo que desde que quiere ir al cielo, ¿no, Enzo?—secundó Sasha.
—¿Crees en el cielo ahora?—preguntó Ezra mientras esperaba al teléfono al chef.
—En realidad, no solía creer en nada porque pensaba que me extinguiría con la tierra. Pero ahora que soy mortal nuevamente, me llevó a entender porque buscan tanto un Dios. ¿Quien quiere morir y que lo espere el más absoluto de los vacíos?
Ezra se apartó para hablar con el chef que le había contestado y Sasha volvió a sentarse.
—Así que le temes a un infierno...
—Tengo mis motivos para temer, ¿no? he sido una gran cagada y un asesino. Pude haber elegido un buen camino pero tomé una decisión y admito que ahora me pesa. Por eso los llamé, no quería morir solo. Creo que tantos años como vampiro solo se redujeron a esto, mi soledad, mis hermanos a quienes también declaré la guerra y a la espera.
—La autocompasión no es exactamente lo tuyo, Enzo.
—Llegará el chef dentro de media hora—dijo volviendo Ezra.
—¿Porque venado?—le preguntó Sasha curioso.
—Mi padre fue un importante general, pero había muerto muy joven. Así que luego de su muerte, mi madre nos llevó a mis hermanos y a mí a la casa de mi abuela, un terreno lejano y mi abuelo era fanático de la caza e hizo tratos que no eran moralmente correctos también...
Ezra se rió.
—¿Eras pariente de un nazi, Enzo?
—Podría decirse, de todos modos como soldado era muy malo y los nazis necesitaban buenos aviadores para sus luftwaffes.
—¿Moriste en guerra? —inquirió Sasha.
—No, una bomba cayó en nuestro pueblo cuando visitaba a unos amigos. Teressa dijo haberme visto entre escombros y sentirse obnubilada por mi rostro, como el de un ángel cubierto por la tierra y la desidia. Y luego los humanos dejaron de tener sentido para mí, no importaba si era alemán, nadie debía hacer ese tipo de cosas y aunque extrañaba a mi familia, lo recordado cada vez que veía mi anillo robado como vampiro en mi dedo, me hacía pensar que había muerto por nada. Fui a Argentina un tiempo, hasta que la guerra terminó y me aseguré de que nadie supiera de que existí, con el tiempo dejó de existir mi familia también...
—¿Y entonces porque tanto fanatismo por Francia? —le preguntó Sasha mientras Ezra esperaba al chef.
—Porque viví también unos años allí. Y luego Estados Unidos, al final me quedé en este pueblo con ustedes.
—Ya ha venido el chef—avisó Ezra.
—¿De dónde lo has sacado a esta hora?
—Siempre tengo números de personas que trabajan de manera privada—admitió.
—Vaya, yo también quiero una cena con un chef privado—dijo riéndose Enzo—.Te has vuelto tan humano Ezra, más de lo que yo pude ser. Quizás por eso recibiré lo que merezco, jamás aprecié el amor, la humanidad...
—Nosotros te hemos amado, Enzo—espetó Sasha—.Eres nuestro hermano, y no será fácil tu partida por mucho que enserio la hayas jodido.
—Lo sé y lo siento por haber arruinado la vida de todos.
Sasha abrazó a Enzo por un largo momento, y aunque Ezra le había estado dando indicaciones al chef, cuando volvió y vio la escena, no pudo contra él y se unió al abrazo.
La cúspide de la noche había llegado, con la cena a punto de ser servida y Enzo no resistiría una noche más.
—Les agradezco por esto, aunque temo que luego de cenar deberán irse. Ezra tendrás que ir en el avión privado y llevar a Elize contigo, y Sasha, tú tendrás que ser fuerte y llamar a los originales.
La cena fue silenciosa, Sasha aún no sabía lo que significaba y aunque sentía una profunda tristeza, aún se encontraba en shock. Ezra por su lado, la tristeza se le había clavado con rabia en el pecho y estaba un poco enojado con la situación. Sin embargo, terminaron la cena recordando algunas anécdotas y Ezra antes de marcharse lo abrazó por última vez.
—Nunca te elegí por encima de Elize—le dijo él.
—Lo sé, la amas y también amaste a tu hermano, eres bueno Ezra, no dejes de serlo—respondió Enzo.
Ezra muy a su pesar fue rápidamente en búsqueda de Elize y dando tiempo suficiente a que la pareja pueda tomar el avión, Sasha esperó con Enzo pensando en que quizás sería el último tiempo realmente que tuviera con él.
—No imaginaba que terminaríamos así...
—¿Los dos mortales o yo muriendo como uno?
—Pues, un poco, mortales, pero no me imaginaba esta situación cuando buscamos a Elize, o cuando comentaste sobre una cura.
—Bueno, supongo que la vida es así.
—Pero los vampiros no pensamos en la vida.
—La ignorábamos, porque pensábamos que andar por el mundo muertos significaba que la vida no sucedía, pero al final, la vida era todo lo que nos rodeaba, todos los sucesos y más que solo vivir o morir.
—No quiero que mueras, Enzo...
Enzo bebió un sorbo de vino.
—Tú también morirás, algún día, espero que muchos años después. No puedes evitar que suceda, Sasha, solo puedes recordarme.
—¿Y como quieres que te recuerde?
—Supongo que como lo que no fui...
Al final, Sasha con presión de Enzo terminó la noche llamando a los originales.
—Hay un prófugo de los originales aquí y ha experimentado con la cura, es probable que muera, así que es urgente—dijo y luego cortó la llamada pero fue a abrazar a Enzo.
Y finalmente se marchó, dejándolo solo.