Sasha se dirigió al hotel francés donde Catherina solía decir que Enzo se hospedaba para sus asuntos y negocios, los originales no sabían del lugar pero había que ser precavidos, así que desde que Enzo se había vuelto mortal no volvió a pasar dos noches seguidas en un mismo lugar.
—Enzo—dijo Sasha entrando a la habitación del hotel y encontrándose con Enzo.
—¿Cómo me encontraste? —inquirió Enzo preocupado.
—Te estás yendo...demasiado pronto—dijo Sasha al ver que Enzo estaba más adulto de la última vez que lo había visto.
—Bueno, hermano, no me han dejado muchas opciones luego de volverme mortal y denunciarme con los originales...
—Así que Ezra te ha inyectado la sangre de Elize...—dijo Sasha viendo a Enzo de arriba a abajo.
—¿No te lo ha dicho?
—Supongo que tratando de tapar tus porquerías, no ha tenido tiempo de hacerlo.
—¿No crees que es una porquería también que tu hermano sea mortal y que la cura esté funcionando mal?
—Bueno, supongo que Ezra tampoco lo sabía. Y te lo has buscado, has causado demasiado dolor.
—Como sea, ¿a que viene tu visita? Si no sabías que era mortal no entiendo a que viniste—cambió de tema Enzo repentinamente.
—Los originales nos dijeron que verían la posibilidad de reveer la situación de Elize y debatirlo con las demás cúpulas, pero Matyas me ha hecho pensar que Elize no debe ser la única persona en toda la historia que ha nacido con la cura. Y tú lo sabías, por eso la buscaste, sabías que podía existir...
—¿Y si te digo lo que quieres de que me serviría? —preguntó Enzo suspicaz.
Sasha echó un suspiro.
—Enzo, no estás en posición de no ayudar.
—¿Y porque ayudaría? Los originales no son nuestros amigos, te lo he dicho—dijo Enzo volviendo a lo suyo, separando maletas de ropa.
—Entonces cambia mi opinión.
—Pues...—dijo cerrando una de las maletas—.Me espera un largo viaje pero sí, no son los únicos registros de cura en humanos. Aparentemente es un obrar antiguo de las brujas, un hechizo o algo así que convertía a mortales cada un millón de años en una cura en venganza de lo sucedido en Salem.
—¿Los originales saben que es producto de un hechizo?
—No podrían saberlo y si lo supieran no podrían revertirlo. Por eso los vampiros usan métodos de ''eutanasia'' mucho más medievales. ¿Has visto a un vampiro suplicar por su muerte y morir con una inyección?
—¿Quieres decir que hay más como Elize en el mundo? —inquirió reticente Sasha.
—Quiero decir que las hay, una vez cada un millón de años. Pero son humanos, se mueren. Eso es un problema y a la vez la única ventaja de los originales, por eso ellos fingen que no existen, porque muchas veces los mortales no saben de los vampiros y mucho menos de su cura. Bueno, hasta que apareció Elize y creí que corría con ventaja, pero ustedes se involucraron y ahora no puedo ayudarlos...
—Enzo, no puedo convertirte en vampiro otra vez y lo sabes, Ezra tampoco lo hará. Deja de intentar persuadirnos.
—Lo sé—dijo tomando sus dos maletas—.Pero volverme humano no me convierte en su enemigo. Elize era mi descubrimiento, y los originales no van a escatimar en usar a Elize o en eliminarla.
—Nunca quisimos hacerte daño, Enzo, ni que tuvieras que huir o pasar por esto.
Enzo se estiró los brazos tras la nuca con gesto pensativo y emitió una mueca con desdén.
—Nadie podría haber previsto que la cura podría funcionar mal, solo yo. Y no me hubieran perdonado si le hubiera hecho algo a Elize...
—No—respondió Sasha cabizbaja.
—Eso significa que no importaba cuan buen hermano fuera, ustedes siempre la elegirían a ella...
—Sabes que eso también ha sido un problema para nosotros...
—Era un problema porque antes de lastimarse alguno de los tres elegía estar solo, hasta que apareció Elize y se volvió más importante que sobrevivir.
—Nunca se trató de eso—intentó decir Sasha.
—De todos modos, yo nunca sentí eso con Catherina—dijo en voz alta—.Digo, nunca pensé que fuera una opción salvarla si tenía que elegir entre ella o sobrevivir. Bueno, como sea Sasha, no me busques más. Los originales también rastrearán tus pasos.
—¿Y que harás mientras tanto?
—Lo mismo que tú, Sasha. Ser un mortal aburrido esperando la muerte—dijo antes de dejarlo solo en la habitación del hotel a Sasha.
Mientras tanto, Matyas tenía muchas preguntas que hacer con Elize.
—Entonces, para entendernos. ¿Enzo mató a Danielle o la convirtió también?
—La mató, la convirtió un vampiro intentando encontrarme a mí.
—¿Y Catherina?
—La mató, pero no se porque lo ha hecho.
—¿Porque no la amaba?
—La amaba, creo. Aunque ella no le perdonaba lo de Danielle y se le revelaba constantemente.
—Entiendo, ¿y que me dices de la madre de los hermanos?
—No es su verdadera madre. Es una original que apadrinaba vampiros rebeldes, convertía a humanos jóvenes en vampiros sin avisar a los originales.
—Ajá, y me dices que esa mujer planea ayudarnos...—repitió Matyas en voz alta pensando.
—Sí, bueno, supongo que la posibilidad de curarse del vampirismo y volver a ser humanos los hace pensar en que quizás es mejor tener un plan de contingencia frente a la amenaza de los originales.
—¿Los originales no se meten con humanos?
—Eso dicen...
—¿Por eso Sasha es humano ahora? —inquirió Matyas reticente.
—No, él siempre había querido ser humano.
—¿Y Ezra no quiere ser humano?
—Nop—dijo Elize cabizbaja.
—Parece entristecerte. ¿Es porque tú eres humana y él es vampiro?
—Es que a él le encanta su inmortalidad. No es tiempo de pensar en eso habiendo tantos problemas...
—¿Y porque ahora Enzo también es mortal?
—Porque te convirtió, porque mató a Danielle y a Catherina, huh, ¿porque podría ser?
—Oh, básicamente porque era una amenaza. Entiendo, era un vampiro malo. Dime Elize, ¿mi hermana sabe de esto? No me mientas—preguntó viéndola a los ojos.
Elize emitió un leve suspiro.
—Tu hermana no sabe exactamente lo que sucede pero sí, ella y Ally saben sobre los vampiros.
—¿Por eso dejaron de ser amigas?
—Sobretodo Ally, supongo—esbozó sincera Elize.
—Entiendo, ¿y ahora que debo hacer?
—Nada, volver a tu vida normal, supongo, y no decirle a nadie...
—¿Y esos originales no sabrán de mí?
—Creo que Enzo no les ha dicho nada. Además, si los originales supieran de ti, nos lo habrían hecho saber.
—Entiendo. ¿Y tú estarás bien con que vuelva a mi vida normal e ignore todo esto?
—Sí Matyas, ¿porque lo preguntas?
—No lo sé, me da la sensación de que solo Sasha y Ezra te acompañan, como si cargaras con muchas cosas.
—Es mi deber. Soy su única esperanza—respondió Elize con la mirada perdida.
—Pero no tienes obligación—espetó Matyas.
—Tampoco escapatoria—culminó ella.