VIVIR JUNTAS

1305 Palabras
Ixchel Mis ojos, mis manos, mi corazón latiendo con fuerza, con amor, hacia ella, ella beso mi mejilla, una sonrisa se dibujo en mis labios, la suavidad de sus labios, tenerla entre mis brazos, bailar con ella, suspire, ella me miro a los ojos y dijo. - Gracias a tí, mi amor, por existir- es mi sueño hecho realidad, el amor en su máximo esplendor. - Los sueños se hacen realidad- dije abrazándola con mas fuerza, luego nos separamos un poco, nos miramos a los ojos, ella cantaba esa canción, mirándome a los ojos, las luces se apagaron, quedando una luz tenue, dando paso a besos, caricias, tomadas de la mano nos sentamos en la barra del jardín, bebiendo vino, escuchando música, así fue como me hizo el amor, al ritmo de la música, una música romántica, tomando el tiempo para recorrer mi cuerpo con su mirada, con caricias, con esa delicadez, con ese amor y pasión, suspire, sus labios, llenando de besos mi piel, mis manos aferradas a su espalda, a su cabello, intercambiar los papeles, fue mi turno, besos, caricias, miradas, sus labios y mejillas rojas, su mirada pidiendo más, ella y yo siendo una sola, suspire, me recosté a su lado, tome su mano, ella se levanto, me miro y dijo. - Quiero aprender cada parte de tí, la ubicación de cada uno de tus lunares- sonrío, regrese a sus labios, mis manos recorrían sus piernas, acaricie su piel, esa piel suave, tersa, esa mirada, ese gemido sutil, me recoste a su lado, la abrace, deje un par de besos en su hombro, su cuello, la cubrí con mi cuerpo, me gustaba atenderla, darle un vaso de agua o vino, ver su cabello alborotado, sus manos, sus piernas, su cuerpo desnudo, delgado, esa piel morena, sus rasgos, su rostro delgado, sus ojos pequeños, sus labios delgados, su cabello, delgado, lacio y en color n***o, el hoyuelo que se forma en su mejilla cuando sonríe, me levante y camine hacia la barra, serví dos copas de vino, ella dijo. - Mi amor- Ixchel sonrío, regreso hacia mí. - Vengo hasta aquí, porque no escuche, lo que dijiste- claro que escuche, pero en su voz, en sus labios y con ese acento, se escucha perfecta esa palabra, pensé. - Dije- la mire- te cobro un beso- tono de bromista- para decirte lo que dije- la mire- ¿Hacemos trato?- mis ojos posados en ella. - Déjame pensarlo- sonrisa- ¿Solo uno?- me acerque, bese su mejilla. - He cambiado de opinión- risas- quiero dos besos y serán en los labios- ella sin mas me beso. - ahora dime lo que dijiste cuando fui por tu copa de vino, por favor- mi cara de niña. - Dije mi amor, eso eres mi amor, mi único y gran amor, a tu lado mi corazón florece, mi alma vibra, es entre tus brazos donde la vida es perfecta- beso mi frente. - La afortunada aquí soy yo, me quitaste la tristeza, me devolviste la sonrisa- suspire- eres el motivo de mi sonrisa- mi mas grande amor, y estoy lista para cuidarte siempre el corazón, es un privilegio, tenerte, tener tu compañía- bese su mano. - Sabes- acaricie su mejilla- jamas pensé que yo contaría los días para verte, te extraño cuando no estas, es tan difícil, despedirnos, la espera me parece eterna- deje caer los brazos. - Mi amor, la distancia es solo física yo estoy todo el tiempo pesando en ti, recordando tus besos, ahora estamos aquí juntas y a mi no me falta nada- la abrace contra mi pecho, al soltarnos entramos a la casa, esos días que pasamos juntas, fueron maravillosos, únicos y especiales, me encantaba dormir y despertar a su lado, abrazarla, besar sus labios, pero el domingo por la noche, debíamos preparar maletas, ella colocaba todo en su maleta, me acerque, la abrace por la espalda, le dije al oido- te amo- suspire. - Yo también te amo mi amor- tenía un nudo en la garganta, me sentía triste, me dí vuelta quería ver sus ojos, mirarme en ellos. - Eres mi amor bonito, mi chica- enmarque su rostro, la bese, se abrazo a mi con fuerza, comenzó a llorar, yo la abrazaba, una lagrima, recorrió mi mejilla, me destrozaba escuchar su llanto. - Te amo, mi amor, te amo y me cuesta tanto separarme de tí- dije con la voz entrecortada. - Mi amor, te amo y esto es temporal, princesa- nos separamos, seque sus lagrimas, bese sus mejillas, su ojitos llorosos, su nariz enrojecida. - Me siento tan tonta, tenemos tan poco tiempo juntas, pero mi corazón, mi cuerpo, te necesitan, necesito de tu amor, tus besos, tus abrazos, el calor de tu cuerpo- nos abrazamos, me estaba costando tanto separarme de ella. - No digas eso amor, me pasa exactamente lo mismo, me enamore desde que te ví y ahora que estamos juntas, tampoco quisiera separarme de ti- tome sus manos- amo tu sonrisa- amo y agradezco tu presencia en mi vida, soy tan feliz cuando estoy a tu lado, entre tus brazos o tu entre los míos- un beso, un abrazo. - Estaré contando los días para verte, para dormir entre tus brazos y tener tus besos- la mire s los ojos, acaricie su mejilla. Mayte Mis brazos abrazando su almohada, la casa estaba oscura, tan oscura como mi vida, la luz era ella, ella con su sonrisa, con su voz, con esa mirada, la amaba, tanto o mas que el primer día, en que la ví, suspire, la pantalla del teléfono, se ilumino, me levante deseando que fuera ella, pero no fue así, era mi hermana, no atendí, no tenía ganas, ni animo y menos fuerza para controlar mis lagrimas, mi vida, mi mundo se caía a pedazos, yo me sentía tan insegura, fuera de lugar, no sabía ya nada de ella, no formaba parte de sus planes y lo peor era que yo me conformaba con portar un anillo, con vivir en su casa, con buscar su aroma en su habitación, en su ropa, me aferraba al recuerdo de sus besos, de sus caricias, conservaba sus te amo en cartas, su mirada llena de amor solo en fotografías y pensé que con eso podría ser feliz, pero la realidad es que me falta. Ixchel Diana entre mis brazos, su cuerpo delgado, desnudo junto al mío, era la una de la mañana, yo me rehusaba a ver el sol aparecer, no quería irme, no quería dejarla, quería quedarme ahí, junto a ella, suspire. Diana La alarma sonó, Ixchel se sento al borde de la cama , yo me incorpore, la mire, me regalo una sonrisa, su cabello largo, con esos toques rubios, brillaban con ese brillo. y luz que ella tiene. - Hola mi amor, buen día- intente sonreír. - Mi amor- le di una sonrisa, al menos lo intente, iniciamos el día con un beso, luego a la ducha, vestirnos, ella se acerco. - Te amo, guapa- bese su mejilla, intento sonreír. - Yo también te amo mi amor, gracias por estos días, por estas noches- suspire. - Gracias a usted por existir, por alegrar mis días- tome sus manos, bese sus mejillas, su frente, no quería salir del lugar, no quería despedirme, pero ella debía volver a casa, al trabajo, con su hija, suspire, tomamos las maletas, salimos al auto, su auto, entramos, yo conduje, durante el trayecto hablamos de planes, de su trabajo, un poco de su hija, al llegar, estacione el auto, ella me miro. - Se que es poco el tiempo que llevamos juntas, de conocernos en otro plano- respire profundo- pero estoy segura de querer estar a tu lado el tiempo que me resta de vida- ella me observaba en silencio, atentan, sus ojos posados en mí- mi amor vivamos juntas.
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