Juegos baratos

1537 Palabras

La noche fue muy intensa, me regañé por siempre caer en sus brazos, al otro día por la mañana desperté con el cuerpo de Lisandro pegado al mío, el calor de la noche anterior todavía me recorría, un cosquilleo me hizo querer quedarme allí, perdida en su piel. Pero el recuerdo de Marita, con sus manos en él, su risa melosa y ese maldito “Andry”, me molestaba cada vez que me acordaba, me aparté, deslizándome fuera de su abrazo, él abrió los ojos, con esa mirada oscura que siempre me desarmaba, pero esta vez no iba a ceder. —No creas que lo de anoche arregla todo —dije, con voz cortante, sentándome en el borde de la cama. Lisandro se apoyó en un codo, y su sonrisa arrogante se curvó en los labios. —No arregla todo —respondió, en voz baja, casi un gruñido— pero fue un buen comienzo, ¿No?

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR