La visita al médico

1695 Palabras

Lisandro se levantó y yo me quedé acostada, lo escuché que siguió preparando el desayuno, regresó con una bandeja con pan tostado, cereal, jugo y fruta fresca, no pude evitarlo, el olor de todo aquello junto me hizo volver el estómago, por suerte alcancé a llegar al baño, él me ayudó a limpiarme el rostro, su gesto era preocupado. A las 10 a.m., me dijo que íbamos al médico. —¿Qué? —pregunté, no tenía ganas de nada. —Tienes que hacerte un control —dijo— y quiero que te revisen bien. —Aquí no hay clínicas. —Sí las hay —dijo— a 40 minutos, es un lugar pequeño, privado, y confiable. —No necesito ir, ya me han recetado algo para las náuseas en Buenos Aires. —Sí necesitas —dijo— porque anoche te marqué el cuello, te dejé moretones en las caderas. Y me vine dentro, y no quiero que el bebé

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR