Hitsune lanza a Bakudan con todas sus fuerzas y queda expectante hasta que ve que el rubio logra agarrar a Nakamura y cuando ambos logran caer de forma controlada, él da un suspiro de alivio y baja de la estructura de hielo que había formado.
El rojiblanco corre hacia el lugar donde Shindahi y Jukai están teniendo su lucha, pero no se acerca demasiado, solo lo suficiente para observar y ayudar en caso de que se lo necesite.
-Es un... no diré placer, volver a verte, héroe número uno-dice Shindahi luego de lanzar a su oponente algunos metros- te dije que volveríamos a encontrarnos.
Jukai se pone de pie ágilmente y vuelve al ataque. Enciende todo su cuerpo y da un gran salto. Concentra todo su fuego en el puño y lo lanza como un chorro de agua hacia el villano, pero Shindahi levanta su mano y se protege con su fuego azul, saliendo ileso del ataque.
-No eres tan fuerte como recordaba -dice Shindahi con una sonrisa maliciosa provocando la ira de Jukai.
-Y tú no eres tan fuerte como aparentas- responde el héroe, lanzándose sobre él para golpearlo directamente. Pero el otro es ágil y logra esquivar casi todos sus golpes.
Finalmente, Jukai logra golpearlo en el estómago, lanzando a Shindahi unos metros hacia atrás. El héroe se dirige al chico para darle el golpe final.
-Tienes razón -afirma Shindahi mirándolo directamente a los ojos con una expresión llena de odio y desprecio- tengo un enorme poder, pero mi cuerpo es demasiado débil para soportarlo todo.
Jukai se detiene ante estas palabras y queda en shock por algunos segundos, tiempo que le basta a Shindahi para lanzarle su fuego azul directamente. Jukai se protege el rostro con ambos brazos e intenta resistir el mar de llamas azules, pero finalmente es lanzado hacia atrás, pero se repone rápidamente.
-¿Sabes? Te estaba esperando. Solo me interesa pelear contigo, Hitsune Jukai, demostrarte mi poder, vencerte y que veas que ahora soy más fuerte que tú.
-¡CÁLLATE! -grita Jukai.
-¿Me temes acaso?
Jukai respira agitado y niega con la cabeza. Está furioso y confundido, pero seguramente eso es lo que quiere Shindahi, que baje su guardia y que se desconcentre.
-No te creas tan importante -responde Jukai prendiendo fuego en ambas manos.
El héroe se lanza sobre Shindahi, pero el villano logra esquivarlo y tirarlo al suelo, reteniéndolo. Levanta su mano con fuego azul y cuando está apunto de quemar la cara de su oponente, un potente Rayo de hielo congela su mano.
Hikori aparece a escasos metros de la pelea, con el brazo derecho estirado.
-Ah, claro. Cómo no me lo esperé. Hikori, el orgullo de Jukai viene a salvar a su querido padre.
Hikori frunce el ceño. No, no iba a salvar a su querido padre, solo al héroe número uno. Pero no le daría explicaciones a su oponente.
Con un rápido movimiento, Shindahi queda frente a Hikori.
-Así que tu duro entrenamiento sí dio frutos, ¿no? -le susurra.