Capítulo 1
Kattleen Anderson:
4 años antes...
Mi mano está ardiendo, literalmente ardiendo. Le acabo de dar una gigantesca cachetada al que consideraba, el chico de mis sueños. ¡Y vaya! Quien diría que después de todo resultaría tan gratificante y placentero. Estoy realmente sorprendida.
—¡No te me vuelvas a acercar en tu vida!
—Las cosas no han pasado, de la manera en que crees Katt. — Escucho de cerca su estúpida voz, a pesar de haberle dejado atrás, está siguiéndome el muy idiota.
—¿Ah no? ¿Entonces yo estoy inventando, imbécil de mierda? Acabo de ver como te le restregabas mientras de paso, la besabas ¿Y resulta ahora que no ha pasado de esa manera?
—Estas complicando las cosas...
—Ay cállate de una buena vez, que te juro que te mato. —Contesto, apresurando el paso.
—No puedes terminarme, por esta ridiculez Kattleen.
—Ridícula tu vida y tu personalidad mi amor, de mí te olvidas.
—¿Y si no lo hago qué? — Me agarra del brazo. Haciendo que quedemos de frente nuevamente. Ciertamente le veo y no entiendo cómo me dejé caer tan bajo.
— ¡¿Cómo que y si no lo haces qué!? — Le empujo hacia atrás, con ambas manos. — Si no lo haces te jodo ¿Me entendiste? Te denuncio fracasado.
Y así señoras y señores es como se termina una relación de casi dos años.
Las lágrimas empiezan a caer con lentitud sobre mis mejillas, mientras al mismo tiempo, el viento golpea mi rostro con fuerza. La noche está fresca.
Debí haberle hecho caso a Eveleen antes de salir, debí haber traído el abrigo, que de hecho, tengo de adorno en mi habitación. Adorno porque en esta ciudad de mierda siempre hace demasiado calor. "Y sí, de mierda", porque estoy enojada.
Al lado tengo a mi hermana—La supuesta Eveleen—Me encanta estar con ella, por obvias razones: 1, siempre sabe que decir 2 , nunca me presiona en nada y 3, me ayudó a conocer la verdadera cara de la moneda del estúpido de mi ex.
¿Habría algo más que pedir?