Había convencido a Sara de acompañarme al evento de caridad y aunque hubiese querido que Aurora también me acompañara, ese día era "noche de películas" con Cristina, así que entendí. Raquel sobó su cuello mientras cerraba sus ojos, tratando de hacer desaparecer el cansancio de estar frente a la computadora todo el día. —Toma. Raquel abrió sus ojos y vio los ojos castaños de Alexander frente a ella y una cálida sonrisa mientras sostenía el café. —Te traje un café. —Gracias. —Es como te gusta. —Con leche y poco azúcar. —Así es. Ambos sonrieron, para después Raquel aceptar el café con leche que Alexander había llevado gentilmente para ella… Alexander se recargó ligeramente en el escritorio de Raquel. —Sé que te irá bien esta noche. Raquel tomó un sorbo del recipiente. —Eso espero

