CAPÍTULO 35

1095 Palabras

Gregorio me mira pensativo, pero asiente a mi petición y lo agradezco. No me perdonaría si a él o a mi hermano, les pasa algo por tratar de defenderme. — Debo ir con Abril. — Anuncio, por lo que él camina hacia la puerta, pero lo detengo. — No lo dije para que te fueras. — Aclaro y pone cara de pregunta. — Gregorio, ¿Te quedarías esta noche con nosotras?. — Cuestiono con una leve sonrisa y él abre sus ojos de par en par. — ¿No te asusta que de pronto entre en la madrugada a tu habitación, me ponga sobre tí, te desnude de a poco y te recorra completita, hasta que nos sorprenda la luz del día, entre caricias y besos?. — Pregunta coqueto, acercándose a mí. No puedo evitar sentir el calor en mi cuerpo. Antes de que pueda responder, sus labios reclaman los míos. Mis dedos se pierden en su

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR