44

1039 Palabras

Era deprimente decirlo, pero Castiel había cambiado. Asco, odio y muchas cosas más me llenaban cuando me daba cuenta de eso. Tal vez se debía a que ahora me encontraba listo y aseado cada vez que llegaba a la casita y sólo me tenía para él. Trataba de mantenerme lo más alejado de Castiel, pero él no dejaba de hacerme mimos y cosas que yo prefería no hiciera. Todos los días me traía algo, como una forma de regalo, y un día realmente me sorprendió cuando me entregó un lindo y caro celular. – Así podrás hablar con ese gato asqueroso. – Me había dicho mientras yo lo escuchaba perplejo. Cuando Castiel no estaba, me la pasaba el día pensando en él y su extraña actitud, y en las noches procuraba no gemir tan alto cuando me penetraba con fuerza. Hacía varias atrás noches que había dejado de tom

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR