– Eres aún muy joven, debe ser difícil para ti tener que acostumbrarte. – Ambos estábamos sentados al pie de un árbol, lejos de las miradas curiosas y mal intencionadas de algunos lobos pardo. Su mirada estaba llena de empatía y me di cuenta de que no era el único que estaba sufriendo, ella también había pasado por lo mismo, Denisse comprendía mi dolor y mi pérdida. Era justamente el desahogo que necesitaba. – También debió de haberlo sido para ti. – Fue difícil. – Una ligera sonrisa iluminó su rostro y abrazó sus rodillas. No me había fijado hasta ese momento que Denisse lucía como una mujer muy joven. – Alejarme de mi manada... pero soy parcialmente feliz. Yo me casé enamorada, ¿sabes? Greff es un hombre asombroso, muy diferente a la mayoría de los de aquí. – Un sabor amargo inundó mi

