La noticia sobre los cazadores había alarmado a los otros miembros de la manada. Ferenc había puesto reglas sobre la hora de salir por el bosque y habían comenzado a tantear el terreno para ver cuándo y en qué momento los cazadores aparecían. Una sensación de deja vú me invadió al recordar la muerte de mi hermana hacía unos meses atrás. Papá se había puesto furioso y no salíamos a menos que fuéramos todos y nadie se separara del grupo. – Hermano, ¡esa es tu oportunidad! – La voz de Joe sonó cortada pero llena de esperanza. Miré al celular extrañado, sin saber a qué se refería mi amigo. – ¿Qué? – Lo que me contaste. Lo estuve pensando y puedes decirle a Castiel que hagan lo que tu padre hizo al fallecer tu hermana, que en paz descanse. – ¿Y cómo para qué haría eso? – Joe resopló Al ot

