Graciela se ve a la espejo, debe maquillar su rostro hinchado por el llanto, el vestido de dama de sociedad. Es uno sencillo cubriendo todo el cuerpo, un tanto holgado, pero para Derian estaba perfecto para esa noche en que conocerá a su Familia. Graciela pudo llamar a su madre que ya había reaccionado. Como se portó bien según Derian, pudo pasar tiempo con Dominic. Ahora era el teatro de ser la novia enamorada, feliz por que contraerá nupcias con Derian. Se maquilló lo mejor que pudo para disimular su tristeza, poco falto dibujar una sonrisa en su rostro. En ese momento se sentía sin valía, no puede sentir mas que asco por ella. Saber que Derian la hizo suya le provoca nauseas, ella había jurado no volver a caer en ese circulo vicioso en el que la había acostumbrado y allí la vez, siendo

